15 pueblos malagueños con vistas privilegiadas

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Imagen aérea de Ronda
Imagen aérea de Ronda.

La diversidad orográfica de Málaga hace posible que a lo largo y ancho de su territorio podamos tener numerosos miradores y balcones naturales. No siempre son de fácil acceso y, en algunos casos, implican la realización de rutas de senderismo. Por eso, en esta ocasión te seleccionamos localidades que aguardan en sus respectivos cascos urbanos algunos de estos enclaves que permiten disfrutar de impresionantes vistas panorámicas.

  1. Gaucín. Aunque en este caso, toca subir hasta el castillo del Águila, merece la pena para poder disfrutar de impresionantes vistas de varias zonas. Por un lado, desde esta antigua fortaleza, que conecta directamente con las calles del pueblo, se puede ver buena parte del Valle del Genal, el del Guadiaro, Sierra de Grazalema o Los Alcornocales. Pero, además, si se va en un día claro, se podrá ver con nitidez el Peñón de Gibraltar e incluso las cumbres del Atlas en Marruecos.
  2. Casares. Este pueblo, situado entre la Serranía de Ronda y la Costa del Sol, tiene también en su castillo, integrado en el casco urbano, un verdadero balcón con vistas a las provincias de Málaga y de Cádiz. También se alcanza a ver el Campo de Gibraltar y, en días claros, las elevaciones montañosas del Norte de África.
  3. Genalguacil. Es difícil señalar sólo un pueblo del Valle del Genal con vistas panorámicas, aunque en este caso el mirador-plaza situado frente a la emblemática iglesia de San Pedro Mártir de Verona es un buen motivo para decantarse por Genalguacil. Esta villa museo tiene desde allí una amplia panorámica del Bajo Genal. Desde allí se pueden ver pueblos como Benarrabá o Algatocín, al mismo tiempo que se divisa frondosos bosques.
  4. Comares. Desde hace años esta localidad tiene como lema turístico el de ‘Balcón de la Axarquía’. No es para menos. Junto a la plaza principal de la villa, está uno de los mejores miradores de Andalucía. Desde allí, además de más de una decena de pueblos de la comarca, se avistan el Mediterráneo y la omnipresente cima de La Maroma, la principal cumbre de la provincia.
  5. Alozaina. Aunque no es ni mucho menos el pueblo de la Sierra de las Nieves más elevado, desde su antiguo castillo árabe, el de la hazaña de María Sagredo, se tiene una bonita vista de esta zona de la comarca que enlaza con el fértil del Valle del Guadalhorce. Aunque queda poco de la fortaleza, merece la pena ir hasta este espacio urbano para disfrutar de los amplios olivares que la rodean, en su mayoría de la cada vez más apreciada variedad aloreña de Málaga.
  6. Antequera. Desde el corazón de la villa sólo hay que subir algunas rampas y escaleras para llegar al mejor mirador urbano de la Vega. Justo antes de entrar a la Alcazaba por el Arco de los Gigantes, entre almenas, se puede ver una bonita vista de esta ciudad monumental, con sus numerosos edificios religiosos, construidos en su mayoría entre el Renacimiento y el Barroco más tardío. Además, sólo habrá que girar un poco la cabeza para ver también la famosa Peña de los Enamorados, donde se desarrolla el final trágico de la leyenda de romance imposible de Tello y Tagzona.
  7. Álora. Este pueblo del Valle del Guadalhorce, que en estos últimos tiempos está poniendo en valor tanto su castillo árabe como su entorno, es otro de los que pueden presumir de vistas. Eso sí, habrá que trasladarse hasta el propio castillo en coche o a pie (aguardan algunas cuestas pronunciadas). La recompensa será una inmejorable panorámica del curso del Guadalhroce, acompañado en esta zona de los famosos cítricos de la comarca.
  8. Cártama. Desde la iglesia de San Pedro de Cártama, situada en el centro del pueblo, hasta la ermita de la Virgen de los Remedios hay tan sólo unos metros, pero para llegar hasta esta última habrá que subir por las empinadas rampas que la unen con el casco urbano. Este sacrificio se compensa con las bonitas vistas que se van viendo según se asciende. Las vistas del Bajo Guadalhorce son tan amplias como hermosas, pero se pueden mejorar aún más si se sube al castillo por un estrecho camino situado justo después de la ermita. Así se verá desde el Torcal de Antequera hasta Almogía o una perspectiva de gran belleza del propio pueblo de Cártama.
  9. Frigiliana. Considerado por muchos como el pueblo más bonito de Málaga, en su casco antiguo o ‘barribarto’ no sólo aguarda la belleza de su trazado angosto, empinado y colorido sino también bonitas vistas al Mediterráneo. En un paseo por esta zona, la más elevada de la villa, surgen rincones con panorámicas ineludibles. Desde ellos se podrán ver las numerosas plantaciones de subtropicales con el telón de fondo azul del mar que baña la Axarquía.
  10. Cómpeta. Este pueblo asentado a los pies de la sierra de Almijara es otro de esos laberintos de cal blanca y coloridas macetas en los que merece la pena perderse. Pero, además, por su ubicación en la ladera de la montaña tiene unas buenas vistas del valle del río Turvilla, que comparte con pueblos cercanos como Árchez, Canillas de Albaida o Sayalonga.
  11. Teba. Lo que hace siglos era un recinto amurallado fundamental para la defensa de la población y para la vigilancia del Valle del Guadalteba hoy es un excelente balcón para disfrutar de una verdadera postal de la zona. Se trata del castillo de la Estrella, al que se accede fácilmente desde el pueblo, aunque para ello habrá que subir algunas cuestas. Se olvidará el esfuerzo cuando se vean las vistas panorámicas o cuando se entre en el centro de interpretación que está en la torre que mejor se conserva. Allí nos contarán uno de los episodios históricos más peculiares del antiguo Al-Ándalus, la que protagonizo el escocés sir James Douglas.
  12. Istán. Gracias a su ubicación, próxima al pantano de la Concepción, el pueblo de Istán, en el sur de la Sierra de las Nieves, cuenta con varios miradores en su propio casco urbano. Mientras se pasa por sus calles con el telón de fondo de las acequias, van surgiendo algunos de esos balcones. Eso sí, para disfrutar de las vistas del embalse del río Verde habrá que ir hasta el mirador de las Herrizas, situado a un paso del núcleo urbano.
  13. Ronda. La capital monumental de la Serranía es una ciudad de vértigo gracias a su famoso Tajo. Tanto desde el Puente Nuevo que sirve para unir la parte más antigua de la ciudad con la más reciente como desde la Alameda del Tajo se pueden ver hermosas imágenes de su propio territorio, pero también de las zonas más elevadas de la Sierra de Grazalema. Además, al otro lado de la ciudad, junto a las murallas también se tiene una bonita perspectiva de esta villa monumental.
  14. Mijas Pueblo. Para tener una buena perspectiva de la Costa del Sol basta acercarse hasta el pueblo de Mijas. Tras dar un paseo por sus zonas peatonales, el viajero llegará a las antiguas murallas de la villa. Desde allí se puede ver buena parte de la franja litoral que va desde Benalmádena hasta Marbella. También aguardan bonitas vistas junto a la ermita de la Virgen de la Peña.
  15. Ojén. Este pueblo está entre la montañosa Sierra de las Nieves y la cosmopolita ciudad de Marbella. Gracias a ello cuenta con unas bonitas panorámicas del litoral de la Costa del Sol. Desde el propio pueblo es posible avistar el mar, aunque merece la pena subir unas pocas escaleras para subir hasta sus Cuevas Altas, donde aguarda una bonita perspectiva del propio pueblo con el telón de fondo del azul del Mediterráneo.