Alcachofa de Zafarraya, un valor en alza

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La alcachofa es una verdura de temporada que ha venido incrementando su consumo en los últimos años, algo que también ha ido unido al aumento de su producción, que ha llegado a triplicarse durante algunos años en la Vega de Granada, donde hay impor-tantes regadíos especializados en esta hortaliza.

Se da la circunstancia de que Zafarraya es la única zona productora española de la alcachofa en fresco durante el verano. La producción alcanzó más de 7,5 millones de kilos durante los meses estivales de 2018. Actualmente, hay más de 2.000 hectáreas de cultivo de esta hortaliza en Andalucía, la tercera comunidad autó-noma productora de alcachofa, por detrás de Murcia y Valencia.

Entre las tres cosechan el 85 por ciento de la producción española. Granada junto con Málaga acaparan más del 55 por ciento de la producción regional. Zafarraya cuenta con un suelo limoso, compacto y rico en minerales, para el cultivo de alcachofa híbrida y con un clima que permite que haya producto cuando en otras zonas hace demasiado calor, según indican desde la Asociación Alcachofa de España.

Esta verdura requiere de frío sin llegar a heladas: por el día no supera los 35º y por la noche se mantiene estable entre los 16 y los 18º. Pero estas condiciones geográficas obligan a cultivar una sola vez cada temporada, cuando en el resto de zonas como Murcia, Levante o Navarra puede producirse más cantidad en dos colmos. El consumo de alcachofa posee además innumerables propiedades beneficiosas para nuestro organismo ya que es un alimento rico en vitaminas, minerales y fibra, que forma parte de la dieta mediterránea.

Concretamente, esta hortaliza es rica en potasio, que ayuda a mantener el equilibrio de líquidos y electrolitos. Asimismo, esta sustancia interviene en la estimulación y función nerviosa, así como en la contracción muscular y ayuda a reducir la presión arterial.

El truco para saber si una alcachofa es fresca y está en buen estado a la hora de comprarla es comprobar su frescura apretando la alcachofa cerca del oído. Si escuchamos un crujido es que todavía está fresca, además de porque posee un color verde vivo y permanece tersa. Si acudimos al mercado y compramos alcachofas frescas tenemos que tener en cuenta que pueden permanecen de 6 a 7 días.

En el caso de las alcachofas transformadas, en conserva o congeladas, su periodo de permanencia aumenta considerablemente gracias a que su ciclo de vida útil es de meses, incluso años. Para que las alcachofas se conserven perfectas en casa alrededor de una semana, lo ideal es introducirlas en una bolsa de plástico bien cerrada y dejarlas en el frigorífico. Si las compramos con tallo, se pueden mantener en agua, igual que hacemos con las flores, y después las colocamos en el frigorífico. Para evitar que se sequen, es mejor no cortarles el tallo hasta el momento en que vayamos a consumirlas. Y si lo que queremos es que duren varios meses, ya no tendremos más remedio que congelarlas