Amura: Mediterráneo fusión en Torremolinos

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Amura Mediterráneo fusión en Torremolinos

¿Hay vida más allá de los chiringuitos en Torremolinos?

Hoy entrevistamos a Óscar Gordon, director del hotel Tarik, complejo en el que se encuentra el restaurante Amura, para descubrir la completa y variada oferta gastronómica que encontraremos en este espacio.

Os desvelamos qué mensaje hay detrás de la sofisticada decoración de este restaurante, quién es el mago que surca sus fogones y las diferentes opciones que ofrece según los gustos y necesidades de sus comensales.

 

¿Qué tipo de cocina pueden encontrar nuestros lectores en Amura?

Tenemos una carta mediterránea fusionada con productos locales. Nosotros estamos en Torremolinos y vivimos también de la clientela internacional, esto nos lleva a ofertar también platos fácilmente reconocibles por nuestro amplio abanico de clientes.

Tenemos desde queso Provolone, Camembert frito, hasta croquetas caseras de setas y puerros o ensalada César.

 

¿Quién está al frente de la cocina y qué trayectoria tiene?

Nuestro jefe de cocina es Francisco Javier Herrero Guzmán, que lleva con nosotros desde hace dos temporadas y con el que estamos muy contentos.

Javi estudió en el IES Jacaranda y ha pasado en su proceso de formación y trabajo por restaurantes de la talla de El Lago, Café de París o La Moraga de Antonio Martín.

 

Con respecto a los platos estrella, ¿hay diferencia entre las preferencias de turistas y españoles?

Las costumbres en horarios y sabores e

son bastante diferente, todo empieza con la forma de comer que tenemos.

En España se ha instaurado más que nunca el hecho de tapear, compartir platos al centro, etc. Aquí hay pocas personas que para cenar se pidan un primer plato, segundo, postre… preferimos cenas compartidas.

Esto no quiere decir que comamos menos, al final igual comemos la misma cantidad que el guiri que se pide su ensalada, su salmón y su helado, pero la forma y el tempo en el que lo hacemos es distinto.

Ellos vienen aquí (España) con una idea que ya no se corresponde a cómo come el español.

También los sabores que preferimos son diferentes. Si un español ve en la carta presa, pluma o secreto, ya sabemos lo que va a pedir. Sin embargo, el turista se va más a por el entrecot, la lubina, el salmón o la brocheta de pollo.

En nuestra carta lo que buscamos es ese equilibrio entre lo que busca el turista y lo que demanda el público local.

También en los horarios, de 18:30 a 20:30 llenamos con extranjeros, luego hay una segunda tanda de público local que es al que estamos intentando atraer más.

 

¿Existen platos especiales (o se pueden adaptar los existentes) para personas veganas, vegetarianas o con alergias?

La gran parte de nuestra cocina es todo plancha. Por circunstancias nosotros tenemos una gran parte de clientes celíacos en el hotel, esto nos ha llevado a adaptar la carta, la mayoría de nuestros platos son aptos para celíacos.

Es cierto que en los postres nos tenemos que poner las pilas con respecto a opciones sin gluten.

Al tener el economato de un hotel, tenemos la posibilidad de adaptarnos a diferentes necesidades que pueda tener un cliente.

 

¿Qué habéis querido transmitir con la nueva decoración?

Se ha buscado un tono fresco, elegante, sofisticado, moderno y cercano al mar. El ambiente es agradable y tranquilo, las vistas al mar forman parte del conjunto.
La decoración también tiene que ver con el nombre del restaurante. “Amura” hace referencia a la anchura de un buque en la octava parte de su eslora contada a partir de la proa, existiendo por tanto una amura de babor y una amura de estribor. Es este toque marino el que también hemos querido plasmar en la decoración del restaurante.