“Aún no se reconoce el trabajo detrás de cada postre”

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Tras años de experiencia en el sector de la repostería y observando las necesidades del mercado, Chema Oviedo decidió dar un paso más en su carrera profesional y junto a dos socias, una de ellas su mujer, Marta Subiri, abrió en 2011 Postres Truffel, un negocio dedicado a la alta gastronomía dulce que actualmente elabora alrededor de 160.000 piezas al año.

¿Por qué decidiste embarcarte en este proyecto?

Nos dimos cuenta de que los pasteleros de los distintos establecimientos hosteleros iban desapareciendo, por lo que pensamos que alguien tenía que dar este servicio a restaurantes, empresas de catering y hoteles.

¿Qué productos ofrecéis?

Tenemos una amplia gama de elaboración propia y artesanal. Nuestro principal producto son los individuales para banquetes, pero también contamos con tartas gourmet, tartas clásicas, mignardices, miniaturas para cóctel… Intentamos abarcar todas las líneas de productos para ofrecer un mayor servicio al cliente. En la actualidad estamos trabajando mucho las miniaturas porque se han puesto de moda en los cócteles, ya que ofrecen la posibilidad de tener más variedad de producto, pequeños bocados para ofrecer dos o tres piezas por persona.

¿En qué nuevos proyectos estáis trabajando en la actualidad?

Quiero destacar la elaboración de postres sin gluten para personas alérgicas, con un obrador específico dentro de nuestras instalaciones para estos productos. Realizamos distintos tipos de bizcochos, tartas, individuales y miniaturas. En definitiva, hacemos los mismos postres que en nuestro obrador pero a menor escala, cubriendo las necesidades del mercado que demanda este tipo de productos. Es exactamente el mismo dulce, lo único que cambia es la base, ya que realizamos el bizcocho con harina de maíz en lugar de utilizar la de trigo.

¿Cuáles son vuestros planes de futuro a corto plazo?

Nuestros planes de futuro pasan por buscar nuevos distribuidores fuera de Málaga, ya que queremos dar el salto a otras provincias andaluzas.

Desde que comenzaste con el negocio hasta ahora… ¿Ha crecido la competencia?

La competencia sigue siendo la misma, lo que nos afecta es el distrubuidor de productos congelados, empresas que están implantadas a nivel nacional y que quieren posicionarse en la provincia. Nosotros tenemos un producto muy diferenciado pero hay que conseguir que se valore el producto en la calle. Yo sé lo que está ofreciendo el mercado y por eso estamos dando ese plus de calidad que el cliente sabe apreciar y que no tiene un sobrecoste. Estamos contentos con lo que hacemos y cómo lo hacemos.

¿Crees que el sector de la repostería está reconocido?

Es complicado, principalmente en nuestra línea de negocio. La gente no sabe el trabajo que hay detrás de todo esto, de cada miniatura, de cada postre individual. En eso estamos trabajando en hacer productos de calidad para que se reconozca nuestra labor.