Bodegas Excelencia presenta su nuevo vino Rediel Blanc 2018

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Mesón Cantarrana fue el lugar elegido para acoger la puesta en escena de este nuevo vino malagueño.

La última elaboración de Bodegas Excelencia ha sido su recién presentado vino crianza Rediel Blanc, cosecha de 2018. La filosofía de esta empresa va de la mano junto a su nombre, y es que este se debe al objetivo inicial de los fundadores de no escatimar en esfuerzo e ilusión para alcanzar la excelencia en todos los ámbitos del proyecto, a la vez que mantienen siempre un alto nivel de exigencia en la producción de sus vinos. Una vez más, lo han conseguido.

Presentado en Mesón Cantarrana, una taberna ubicada en una de las calles más emblemáticas del centro de Málaga y caracterizada por ser un lugar único y lleno de tradición, y contando con la presencia de algunas personalidades como Javier Frutos, presidente de Mahos; o Juan Carlos Maldonado, Diputado de Sabor a Málaga; el vino Rediel Blanc 2018 fue caracterizado y dictaminado por Jesús María Claros, enólogo encargado de dirigir esta nueva cata y quien puso nota a esta nueva elaboración de Bodegas Excelencia.

Elaborado con la inconfundible uva Moscatel, el vino crianza Rediel Blanc 2018 viene acompañado a su vez por otra serie de notas aromáticas procedentes de la uva Pedro Ximénez y la Doradilla. Brillante y pálido con destellos verdosos, al agitar la copa, la elaboración muestra una muy buena lágrima, bastante glicérica. Al gusto, este es un vino con una acidez muy equilibrada que le da buena frescura: ligero en boca, con paso fresco y muy amable. Con notas de fruta de hueso madura y tropicales, este vino es ideal para acompañar todo tipo de pescados, mariscos, arroces y fideuá.

Bodegas Excelencia nace en el año 2006 en la localidad malagueña de Ronda. Esta empresa productora posee una colección de vinos muy variada y original gracias a sus poderosas instalaciones y a una serie de características muy curiosas relacionadas con su forma de buscar la calidad de las uvas durante el proceso de elaboración de sus brebajes. En cuanto a su centro de operaciones, la bodega elabora vinos de crianza de primera calidad en unas instalaciones modernas, equipadas con las últimas tecnologías y que, a su vez, respeta el medio ambiente; combinando un diseño arquitectónico atractivo que encaja con el entorno. Por otra parte, los profesionales que trabajan en ellas realizan la vendimia y la fermentación de las distintas variedades por separado, siempre bajo la supervisión y control de un enólogo. Por un lado, durante la vendimia se realiza una doble selección de racimos para testear la calidad de la uva por partida doble: siendo la primera operación de descarte en el propio viñedo y llevando a cabo una segunda en la mesa de selección dentro de la propia bodega. Después de la fermentación a temperatura controlada en depósitos de acero inoxidable, el vino se estabiliza y se embotella, quedando en reposo por un periodo mínimo de 2 meses, lo que le aportará redondez y finura a todas sus elaboraciones.