Los tres ases gastronómicos del Grupo Destino

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Poco podían pensar Óscar Bernal y Dounia Zaari cuando decidieron invertir en negocios de hostelería que en unos pocos años iban a estar al frente de un grupo gastronómico con tres restaurantes en el Centro Histórico de Málaga. Y es que, muchas veces, la vida sorprende y a esta pareja el sector hostelero les llegó un poco por casualidad, a través de amigos que ya tenían restaurantes y querían abrir negocios en el centro. De eso han pasado ya seis años y en la actualidad Grupo Destino es la marca matriz de Clandestino Gourmet, El Apartamento y de Entibo, tres locales con propuestas gastronómicas diferenciadas, pero con un objetivo común: “dar de comer bien a los malagueños”. Para ello, una única premisa: “nos ponemos en la piel del cliente y desde esa perspectiva trabajamos para darle lo que quiere, teniendo muy en cuenta los detalles”, explica Bernal.

La primera aventura de Óscar y Dounia fue El Apartamento, un lugar ubicado en calle Carretería. Aquí el comensal se divierte con una cocina desenfadada y un ambiente juvenil. Los sabores del mundo se unen en opciones pensadas para que se puedan compartir, disponiendo de una amplia variedad de platos de siempre, como los nachos con guacamole picantón y cheddar, las croquetas (las tienen de verduras, gambas al pil pil, carrillada y salchichón de Málaga), los huevos rotos o los buchones de rosada con alioli de coral. Las ensaladas y los platos estilo Street food también están presentes, al igual que los platos con toques asiáticos, las tostas y distintas opciones para acabar con platos más contundentes, desde una entraña de ternera hasta un cous cous con verdurita y lingote de cordero. “Es la cocina sin límite”, asegura Óscar.

El segundo en llegar a Grupo Destino fue su restaurante más chic, Clandestino Gourmet, en calle Niño Guevara, donde encontramos desde una amplia variedad de entrantes y ensaladas hasta pasta, arroces, pescados y carnes. Una carta muy variada que cuenta con una amplia lista de sugerencias del chef como el pollo Pilesko (a la brasa con aliño especial y cous cous), el atún rojo de almadraba y su famosa parrillada gourmet para dos o cuatro personas compuesta por un surtido de carnes de primera calidad (solomillo, entrecot de ternera, chuletitas de cordero, criollo, secreto ibérico y pollo a la brasa). Además, han incluido sushi con muy buena aceptación. “En Clandestino se puede comer de todo”, asegura Óscar Bernal, quien destaca que han cuidado mucho la presentación de los platos para hacerlos muy atractivos.

“Nos ponemos en la piel del cliente y desde esa perspectiva trabajamos para darle lo que quiere, teniendo muy en cuenta los detalles”, explica Bernal.

La aventura empresarial de Grupo Destino continuaba hace unos meses con la apertura de una tapería también en el centro, de Entibo, ubicada en calle Cañuelo de San Bernardo, en los bajos de un hostel de decoración chill out también propiedad del grupo. “Sabíamos que al malagueño le gusta mucho el tapeo y queríamos darle esa opción”, explica. Así que ni cortos ni perezosos, se pusieron manos a la obra, y el resultado fue un local pequeño y acogedor donde se sirven tapas de corte gourmet y street food, desde un pan bao con atún de almadraba y mayonesa de wasabi, hasta una minihamburguesa de ternera lechal, pasando por unos panecitos árabes rellenos de ropa vieja o unas albóndigas de pollo con salsa de champiñones.

Además de cuidar mucho la materia prima en todos los restaurantes, Grupo Destino ha apostado por trabajar en sus cocinas con materias primas locales y por referencias de vino de Málaga. En breve, además, incluirán en Clandestino nuevas carnes con distintas maduraciones bajo pedido y algunas sorpresas y novedades que no dejarán indiferente a sus clientes durante 2019.