El níspero, la fruta de la belleza

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Con el cambio de estación y llegada de la primavera, los colores inundan los puestos de frutas y verduras en los mercados de todos los pueblos y ciudades. El naranja es el color del níspero, cuya recolección se lleva a cabo entre los meses de marzo y junio.

El níspero es famoso por ser la fruta de la belleza, ya que resulta un aliado perfecto contra el envejecimiento al contener betacarotenos, que contribuyen a la protección de la piel, las uñas y el cabello. Contiene vitamina A y sales minerales como calcio, fósforo, magnesio, azufre y hierro.


También incluye una buena cantidad de hidratos de carbono constituyendo así un buen alimento muscular. El níspero de la Costa Tropical de Granada suele presentar
forma redondeada o de globo y se caracteriza por tener un sabor más ácido y un mayor peso (entre 50 y 100 gramos), que otras variedades.


El color de la pulpa está entre amarilla y naranja y posee varias semillas en su interior. Son varias pepitas grandes de color marrón brillante que pueden llegar a ocupar el 45 % del volumen del fruto. El clima mediterráneo de inviernos suaves de esta zona favorece el cultivo de los nísperos en la Costa Tropical y aguanta bastante bien las sequías. Este árbol puede dar frutos durante unos 25 años. Aunque se suele citar su origen japonés, lo cierto es que lleva viviendo en España desde hace más de dos mil años, cuando los primeros marinos mercantes trajeron semillas.

El principal país productor de nísperos es China y después se encuentra la provincia de Granada. En la actualidad, hay unas 1.130 hectáreas de cultivo de níspero en toda Andalucía de las que 815 corresponden a la provincia de Granada. El resto se reparten entre Málaga, Córdoba, Cádiz, Almería y Sevilla. De las 12.000 toneladas
anuales que se producen en tierras andaluzas, 9.700 tienen su origen en el litoral granadino. Holanda, Francia e Italia son los principales países a los que principalmente se exportan los nísperos de Granada.

Actualmente se está estudiando forma de conseguir producir y consumir nísperos más allá de su temporada, que es la primavera. Esta fruta dulce, pero con un
suave toque ácido, que hay que comer en su estado de maduración perfecto para disfrutarla de verdad. Para disfrutar de un níspero en su estado óptimo de
madurez, deberán de presentar un tacto blando pero firme.

El color naranja de su piel es el indicativo para saber si los nísperos están maduros. El níspero es extremadamente sensible a la manipulación y los golpes perjudican
su aspecto. Hay quienes cuentan que, si no están aún demasiado maduros, tenemos que envolver los nísperos en papel de aluminio y guardarlos una hora en el congelador.


Al día siguiente ya podremos comerlos. Una de las grandes curiosidades del níspero es que crece de un árbol que tiene un gran valor ornamental y que ha solido verse a lo largo de la historia más en jardines que en huertos y tierras de cultivo. Pertenece a la familia de las Rosáceas, que es la misma de la que salen las manzanas, las cerezas o las peras.


El níspero es famoso por sus grandes beneficios: sus propiedades pueden ayudarnos a prevenir el colesterol, los infartos, el cáncer de pulmón y las gripes. Pero además, posee una capacidad depurativa y tonificante. Debido a su elevado contenido en fibra soluble nos proporciona una sensación de saciedad al hincharse, lo que supone una ayuda en las dietas de adelgazamiento. Asimismo, el níspero posee una acción astringente que contribuye a detener la diarrea de forma progresiva y también favorece a los riñones facilitando la eliminación de orina.