El roscón de Reyes vuelve a casa por Navidad

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Los dulces son las estrellas en las mesas estas navidades. Los turrones de distintos sabores, las diferentes variedades de mantecados, los mazapanes y los bombones son solamente algunos ejemplos de lo que nos encontramos en bandejas ornamentadas para la ocasión o acompañamos en la comida o cena como postres o para la hora de la merienda. Pero sin duda uno de los que no puede faltar cuando se aproxima el día en que sus Majestades Melchor, Gaspar y Baltasar nos van a visitar y dejar sus regalos, es el tradicional Roscón de Reyes, un dulce esponjoso y acompañado de fruta escarchada que se convierte cada 5 de enero en uno de los protagonistas en nuestros hogares.

Según dicen los expertos, su origen se remonta a la época romana, cuando se presentaba como una especie de torta y se acompañaba con frutos como higos o dátiles, y al que se le introducía un haba seca que a quien le tocaba le permitía ser el rey de la jornada. Precisamente esa haba se sigue incluyendo en el interior, aunque ahora la tradición manda que el que se la encuentra debe pagar el próximo roscón, mientras que aquel que encuentra la figurita que se halla en el interior es nombrado rey y se le impone la corona que acompaña a este exquisito manjar.

Y como en todo, la forma de preparación es también la clave y donde manda el gusto del consumidor, nos lo podemos llevar con nata, merengue e incluso sin ningún tipo de crema en su interior para disfrutar solamente de la masa. Eso sí, lo que llama la atención del Roscón es su tamaño y sobre todo el colorido que aporta la fruta escarchada que adorna la preparación, como puede ser la naranja, la cereza o el melón. Estos elementos de color tienen su explicación, y es que se asemejan a las piedras preciosas que distinguen las vestimentas de los Reyes Magos y que se trasladan a este dulce.

Son esos clásicos los que siempre perduran como comenta David Geiser, propietario de pastelería Don Pedro, donde los roscones de Reyes que preparan a partir del día 3 de enero dan unos dulces frescos y de calidad, “y la gente los que más se suelen llevar son los de nata, son los que triunfan”, aunque también venden de crema, mixtos de crema y nata, vacíos e incluso rellenos de trufa de chocolate belga. Además, son los frutos de Málaga los que le dan esa distinción especial, como pueden ser la almendra o las ralladuras de piel de naranja y limón. E inclusa cuentan con mini-roscones de Reyes “que son más pequeños, como si fueran un donut, para aquellas personas que en la cafetería que tenemos puedan pedírselos con su bebida o incluso se lo puedan llevar a casa”.

Otra de las variedades que nos podemos encontrar nos la muestra Postres Truffel, que además de las presentaciones ya conocidas incluyen su Roscón de Reyes salado que preparan desde hace dos años, y al que se le incluye verduras, queso, salmón y huevo duro “es una propuesta diferente y que se puede tomar como si se tratara de un aperitivo”, comenta Chema Oviedo de Truffel.