Entrevista con Javier Fernández, gerente de Tropical Millenium

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“Nos mueve la calidad y la satisfacción del cliente”

Javier Fernández asume, junto a Miguel Páez, la dirección de Tropical Millenium, empresa comercializadora de frutas tropicales. Su llegada en 2014, permitió sentar las bases de una nueva política comercial para esta empresa, ubicada en Vélez Málaga. Desde entonces, los crecimientos de Tropical Millenium han sido exponenciales y, hoy día, es un referente europeo en la exportación de aguacates y mangos.

El mango ya está muy presente en los supermercados y en nuestra dieta. ¿A qué se debe?

La fruta tropical se ha desestacionalizado y, además, existen muchas variedades en el mercado. Entre las que se cultivan en La Axarquía y las que importamos, hay prácticamente mango todo el año. También es cierto que ha habido un trabajo previo en las universidades para encontrar las más aptas para esta zona. Y un buen ejemplo es el Osteen.

¿Qué variedades comercializáis?

En la Axarquía, principalmente se cultiva el Osteen. Está muy bueno y tiene gran aceptación. El problema es que la campaña en esta zona solo dura tres meses. Por este motivo, el resto del año debemos responder a la demanda con las variedades más importantes del mercado, caso de la Kent, Palmer y Keitt, que traemos de otros países.

¿Es curioso que las variedades de mango tengan nombres anglosajones?

Cierto. Aunque el mango es de origen asiático, todo el trabajo con variedades y cruces se ha realizado en Europa y Estados Unidos.

Y el aguacate, ¿cuáles son las principales variedades qué comercializáis?

El aguacate que comercializamos es, fundamentalmente, de la variedad Hass, también llamado ‘rugoso’. Representa el 75 por ciento de nuestras ventas y es la más conocida del mundo. Otras denominaciones con las que trabajamos son el Bacon, Pinkerton y Fuerte.

El consumidor quiere un producto sano y consumirlo ya. El aguacate se hace adulto en el árbol pero no madura allí. Y nos encargamos de llevarlo a los lineales en su punto exacto de maduración. Todos nos hemos lanzado al maduro dando una calidad homogénea y el consumidor se ha sentido satisfecho.

Son frutas muy saludables, ¿eso ayuda a su crecimiento en el mercado?

Qué duda cabe. El sector está en pleno auge gracias a frutas asociadas a la salud. Vivimos más tiempo y queremos hacerlo en buenas condiciones, con mejor calidad de vida. Estamos en una sociedad longeva. Al mismo tiempo, la alta cocina ha ayudado muchísimo. Por sí sola no, aunque ha sumado bastante. En el mango, el aguacate y la papaya se conjugan tres elementos: salud, belleza y gastronomía. Y cada uno empuja en positivo y nos ayuda muchísimo.

Uno de los rasgos de Tropical Millenium es el estrecho contacto con el agricultor, ¿no es cierto?

Si no mantenemos el vínculo con lo agro, todo cae. Porque debemos recolectar el aguacate en su momento óptimo y eso no se logra si no atiendes el origen más puro, que es el campo. Como comercializadora, Tropical Millenium ha conectado dos realidades. Por un lado, la visión productiva y el conocimiento del terreno que tiene un agricultor y, por otro, la demanda del consumidor, dentro de la parte comercial. La clave está en unir estas dos patas. Dicho de otro modo, proporcionar calidad en la venta pero también aportar valor al agricultor. Y, en definitiva, que las dos partes queden satisfechas. En realidad, se trata de resolver la necesidad del consumidor desde el conocimiento del campo.

¿Cuál es vuestro volumen de comercialización actual?

Unos 12 millones de kilos de fruta de los que el 70 se exporta y el 30 por ciento se queda en el mercado doméstico. Los aguacates representan 6,5 millones de kilos mientras los mangos unos 5 millones.

¿A dónde exportáis?

A más de 25 países aunque los principales destinatarios, por importancia, son Reino Unido, Francia, Alemania.

¿Y en España?

El consumo ha mejorado. Ahora, encontrar frutas tropicales resulta muy habitual. En el aguacate, por ejemplo, no existe temporalidad en el consumo como sucede con otras frutas más estacionales. Se pide todo el año. No obstante, es verdad que hay algo de pico en el verano por estar asociado a hábitos culinarios, aunque este aspecto no influye en la producción.