Las ‘Villanuevas’ que acompañan los primeros pasos del Guadalhorce

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Aunque el río Guadalhorce muchas veces se identifique casi exclusivamente con la comarca que lleva su nombre, nace realmente en la Sierra Norte de Málaga. Más concretamente, comienza a brotar a los pies de la sierra de San Jorge, en el término municipal de Villanueva del Trabuco, pueblo que atraviesa para pasar posteriormente a la vecina localidad de Villanueva del Rosario. De esta forma, estas dos ‘villlanuevas’ vigilan los primeros pasos que da el río más caudaloso y largo de Málaga.

Los primeros kilómetros del Guadalhorce discurren entre lomas pobladas de olivos que rodean al municipio de Villanueva del Trabuco, en la zona nororiental de la provincia de Málaga. El río comienza a cobrar vida en uno de los parajes de mayor belleza de la zona, la Fuente de los Cien Caños, un imponente nacimiento donde mana con fuerza el agua proveniente de la cordillera que forman las sierras Gorda y de Gibalto.

Rocas calizas, pinos y olivos, junto a la vegetación típicamente ribereñas, sirven para componer un hermoso paisaje de contrastes alrededor de esta mítica fuente. Es, sin duda, el lugar más emblemático para los habitantes de este municipio y otros de la comarca. Cuando el tiempo lo permite, resulta habitual encontrar distintos grupos de vecinos en las explanadas cercanas para disfrutar un agradable día.

Además, desde este enclave natural, que hipnotiza a los primerizos por la cantidad de chorros concentrados en tan poco espacio, se puede realizar la denominada Ruta de los Nacimientos. A través de un amplio sendero muy cómodo se puede ir dando un agradable paseo en una zona forestal que tiene como hitos principales el nacimiento de otros arroyos como la Pita o el Borreguero. No muy lejos de allí se puede visitar el Parque del Arborismo, una instalación que satisfará a los amantes de los deportes de aventuras en plena naturaleza. El propio casco urbano de Villanueva del Trabuco es atravesado por el Guadalhorce. El caudal que discurre entre sus calles sirve de excusa para adentrarse en esta joven y singular localidad.

También merece la pena visitar el barrio más antiguo, conocido como los Villares, o su caz mejor conservado. Este tipo de construcción, también conocida como ‘caos’, eran canales usados a partir del siglo XIX para llevar el agua del río hasta los distintos molinos de la zona. El curioso nombre de Villanueva del Trabuco ha dado lugar a distintas especulaciones históricas, aunque buena parte de sus habitantes toman como referencia una singular leyenda. Según esta tradición popular, el origen del pueblo está relacionado con un ventero que habitaba en un paraje cercano, quien, harto de los continuos asaltos que sufría en aquellos caminos, optó por armarse con un trabuco, un imponente arma de fuego que le permitía mantener a distancia a los malhechores.

A menos de cinco kilómetros del Trabuco aguarda Villanueva del Rosario. Este pueblo está situado a los pies de la sierra de Camarolos, que, a su vez, forma parte del Arco Calizo Central, muy cerca del conocido como Llano de Hondoneros. Junto al pueblo también se encuentra El Chorro y la ermita de la Virgen del Rosario. Justo desde esa capilla se puede ascender a pie o en vehículo -el carril es de tierra- en dirección hacia la cota más alta de estas montañas, el pico del Chamizo -1.641 metros de altitud sobre el nivel del mar-, la cota más elevada de la comarca de la Sierra Norte de Málaga En esta subida, no sólo se podrá disfrutar de un excelso olivar de la variedad hojiblanca sino también de las vistas panorámicas que ofrece al final del camino el conocido como mirador del Alto Hondonero. También en esta zona resulta muy interesante la conservación de pilas y fuentes donde tradicionalmente se daba de beber al ganado.

Casco urbano

En el propio casco urbano se encontrar una interesante fusión de edificaciones modernas y antiguas (de los siglos XIX y XX). Es lo que se puede percibir cuando se visitan la Plaza Nueva del Saucedo y el Ayuntamiento, que dan un halo de vanguardia frente a espacios y construcciones más tradicionales, como los pasajes Rincón y de los Escalones o la Fuente Vieja. A todo ello hay que añadir la iglesia, dedicada a la patrona homónima de Villanueva del Rosario. El templo se construyó originalmente en el siglo XVIII, aunque su aspecto evidencia remodelaciones mucho más contemporáneas.

Nevando sobre la Iglesia de Villanueva del Rosario.

Los aficionados a los deportes de aventuras encontrarán en el entorno del pueblo paredes verticales que son todo un desafío incluso para los mejores escaladores. También hay un vía ferrata, abierta al público, en 2013 propone una subida por las verticales paredes calizas de la Sierra de Camarolos, en uno de los enclaves más elevados de esta zona de la provincia de Málaga. Concretamente, esta instalación está situada entre el pueblo de Villanueva del Rosario y el pico del Chamizo. Se trata de una vía ferrata calificada como fácil e idónea para iniciarse en este tipo de prácticas deportivas. Pese a ello, se recomienda la contratación de empresas de turismo activo homologadas y el uso del material obligatorio y necesario.

 

• CÓMO LLEGAR • La forma más cómoda y rápida de llegar a Villanueva del Rosario desde Málaga es a través de la A-92 en dirección Granada. Esta carretera, a la que se llega desde el puerto de las Pedrizas, es la misma que se podrá usar también para llegar al pueblo vecino de Villanueva del Trabuco (también se puede ir a través de la MA-224).

• DÓNDE COMER • En ambos pueblos se pueden encontrar establecimientos de comida tradicional de la zona, en la que nunca faltan las carnes más contundentes –en especial, la de cerdo-. Entre esos restaurantes, sobresalen especialmente la Venta Talillas y el Mesón El Ventero del Trabuco. Este último se encuentra en el centro de Villanueva del Trabuco, mientras que el primero está a pie de carretera en el camino que lleva a la Fuente de los Cien Caños. En Villanueva del Rosario, sobresalen las ventas de Las Delicias y Cerezo, situadas antes de entrar en el casco urbano. En ambos pueblos, también se puede tapear por un precio módico en distintos bares.

• DÓNDE HOSPEDARSE • Entre ambas localidades malagueñas se puede optar por alojamientos rurales de gran nivel, como el Molino Jabonero, una antigua almazara que hoy conserva parte de su estructura original. Allí, además de casas rurales muy acogedoras, se puede almorzar con productos tradicionales de la zona, como el aceite de oliva virgen extra Cien Caños.  No muy lejos de allí está el Cortijo de los Frailecillos, una casa rural acogedora, que, al igual que el Molino Jabonero, está situado en la ribera del Guadalhorce. También hay hostales para los que quieran pernoctar sólo una noche, como es el caso de las ventas situadas en la entrada de Villanueva del Rosario, que ofrecen también hospedaje.