Leche de vaca & bebidas vegetales: ¿moda o tendencia?

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Las hay de arroz, de soja, de almendras, de coco, de avena… y son muchas las personas que han decidido cambiar el consumo de leche de vaca por una de estas bebidas en un intento de ‘llevar una alimentación más sana’.

Las bebidas vegetales no aportan beneficios extra a las leches de origen animal, salvo que tengamos una intolerancia a la lactosa, que la leche tradicional haga nuestra digestión más pesada o, simplemente, que seamos veganos y no tomemos ningún derivado animal.

La leche animal no se puede comparar con estas bebidas vegetales. “No tienen nada que ver”, según ha explicado a Agro Magazine, Víctor Rubio, nutricionista en calle Pedro de Toledo, quien también ha opinado que “la industria ha aprovechado que la leche de vaca ha perdido adeptos, pero las vegetales no son nutricionalmente más completas. Simplemente son otro tipo de bebidas que nos ofrece el mercado, pero no como sustitutas de la leche”.

En referencia a las intolerancias a la lactosa, la variedad más popular es la bebida de soja, auqnue también se comercializa la de almendra, arroz, avellana, avena, mijo y alpiste. Son las más comunes ofertadas como alternativa a la intolerancia a la lactosa, pero la verdad es que no son realmente comparables desde el punto de vista nutricional y “podemos encontrar leches sin lactosa, con el mismo calcio y el mismo aporte de proteína, pero sin lactosa”, según señala Rubio.

Hay muchas diferencias entre la leche y las bebidas vegetales. Por ejemplo, en el origen. El único origen de la leche es el animal, mientras que las bebidas vegetales son extractos líquidos provenientes de cereales, legumbres o frutos secos. El porcentaje mínimo de este extracto debe ser un 10% para que sea una bebida de calidad. Víctor Rubio también apunta que las bebidas vegetales “están compuestas en su mayoría por agua, a la que se agrega un extracto del producto del que procedan, azúcares y otros componentes como aceites vegetales, emulgentes y fosfatos. Hay que enriquecer artificialmente esa bebida”.

Otra de las diferencias es el calcio, presente en la leche y los productos lácteos de manera natural, y que constituye la principal fuente de este nutriente en nuestra alimentación. Las bebidas vegetales, sin embargo, tienen un aporte extra pero no contienen calcio por sí solas.

Soja

El experto en nutrición afirma que “sólo la soja puede competir con la leche a nivel proteico”. Sin embargo, estas bebidas tienen un precio mucho más elevado “es una moda cara, el doble de precio que la leche de vaca y sin el mismo aporte de nutrientes”. Rubio indica, no obstante, que no se trata tampoco de hacer una campaña intensa en favor de la leche de vaca ya que no es necesario que un adulto la tome puesto que podemos encontrar el calcio en otros alimentos y así incluirlo en nuestra dieta”.

Asimismo, se ha referido a una sentencia de la Unión Europea sobre definiciones, designaciones y denominaciones de venta de leche y productos lácteos expresa que las bebidas vegetales no pueden llamarse leche. La sentencia dice que “se extenderá por leche exclusivamente la secreción mamaria normal obtenida a partir de uno o más ordeños, sin ningún tipo de adición ni extracción”.  En cuando a las denominadas leches, podemos encontrar de cabra, oveja y vaca, siendo esta última la de consumo mayoritario. Sin embargo, Víctor Rubio destaca que la de cabra es la más parecida la leche materna humana “ya que la proteína la asimilamos mejor por el tipo de inmunoglobulinas que contiene”, aunque admite que “también es la que más grasa contiene”.

Y sobre la polémica en torno a la leche entera, semidesnatada y desnatada, Rubio se muestra bastante partidario de consumirla entera “puesto que en esa grasa natural es donde está el calcio y el resto de nutrientes. Si se los quitamos a las otras leches hay que agregárselos pero ya de una forma artificial”.