«Ligera subida de producción» en la campaña de recolección del corcho

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La campaña de recolección del corcho en la Serranía de Ronda ha finalizado con una producción «ligeramente superior» a la del año pasado, «buena calidad y buena demanda del mercado», según han valorado desde la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja).

La campaña comenzó el 1 de junio y, por la sequía que padecen los montes y a las altísimas temperaturas del verano, se cortó a finales de julio cuando la mayoría de las extracciones estaban terminadas.

En concreto, la campaña del corcho se lleva a cabo principalmente en la Serranía de Ronda y las principales zonas de producción están en Cortes de la Frontera y Ronda, además de otros municipios como Gaucín, Jubrique, Genalguacil, Algatocín, Benarrabá, Jimera de Líbar, Montejaque, Benaoján, Monda, Istán y Ojén. En total, han precisado, suman unas 16.000 hectáreas.

Según Asaja, «la sequía de primavera no ha ayudado a una campaña que ha estado sometida a las altas temperaturas de este verano, por lo que las cuadrillas han sufrido subidas extremas». No obstante, han agregado que «no se ha producido parada de savia en los árboles, y por lo tanto se ha podido extraer todo el corcho».

«A pesar del calor, se puede decir que la saca se ha dado bien», han afirmado, añadiendo, además, que la calidad del corcho «ha sido buena y la producción ligeramente superior, a falta de datos definitivos, a la pasada campaña».

Por otro lado, han agregado que el mercado se está moviendo «bien», puesto que la demanda es alta y en su mayor parte se comercializa por compradores portugueses y extremeños.

Empleo

Desde Asaja también han afirmado que «hoy día el corcho genera un volumen significativo de empleo y riqueza». Entre otros han citado los trabajos forestales de mejora del alcornocal, que ocupan un buen número de jornales locales: desbrozar, entresacar, abrir «vías de saca», podar y arreglar caminos. Así, en verano se lleva a cabo la saca, pela o descorche; que es un trabajo manual.

De igual modo, han afirmado que la industria andaluza del corcho, en los últimos tiempos, ha sufrido un retroceso muy importante. «Muchas empresas del sector que se dedicaban a la preparación del corcho, cocido y clasificación han cerrado», han lamentado.

En este punto, también han citado al Instituto Andaluz del Alcornoque y el Corcho, situado en Alcalá de los Gazules, que realiza un servicio gratuito de calas, es decir, una campaña previa al descorche, que consiste en un muestreo estadístico para que los propietarios de los alcornocales tengan un estudio objetivo de la calidad de su cosecha antes de comenzar esta.

En cuanto a las operaciones de venta, dependen de la zona y de la forma de venta ya sea en el árbol o en la pila –ya cosechado–. El precio de compra en el árbol es menor ya que el comprador tiene que correr con el gasto de la saca, que como mínimo puede suponer unos 14 euros/quintal castellano. Además, han dicho que el corcho de calidad ha tenido un ligero incremento en relación con el precio de campañas anteriores.

Por otro lado, han recordado que uno de los problemas que ya está afectando a este sector es la dificultad de encontrar mano de obra para formar las cuadrillas, debido a la recuperación del sector de la construcción, pero «a pesar de ello, los trabajadores del ramo se muestran satisfechos con los resultados obtenidos en esta campaña».

Por último, desde Asaja Málaga han apostado por la defensa de este sector «que ha jugado y juega actualmente un papel muy importante en la economía de nuestros pueblos y en la conservación de nuestros bosques».