Los patios de beatas: gastronomía, vino e historia en Málaga

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Para combinar buena gastronomía y buenos vinos podemos ir a muchos restaurantes en Málaga. Realmente, somos afortunados en esta provincia con el nivel gastronómico que tenemos. Pero si lo que te gusta es comer bien indagando aromas y matices en un universo enológico, entonces tienes que hacer una visita a Vinoteca Los Patios de Beatas, uno de los establecimientos más interesantes del Centro Histórico de Málaga para impregnarte de la cultura del vino a todos los niveles.

La vinoteca está ubicada en el espacio de dos casas de los siglos XVIII y XIX que fueron rehabilitadas conservando la belleza y el valor histórico de los edificios de la zona donde se encuentra. El patio que acoge el salón comedor alberga una gran vidriera de grandes dimensiones que lo ilumina de forma natural. Un espacio amplio que tiene también distintas salas en la planta alta donde celebrar cualquier tipo de evento o reunión.

En este cuidado entorno es donde vas a poder disfrutar de gastronomía de elaboración propia y de 600 referencias de vino de las principales denominaciones de origen de España (90 son de Málaga) y de otras partes del mundo. Un auténtico paraíso para los ‘winelovers’, que van a tener la oportunidad, además, de disfrutar de 40 referencias de vino de todos los precios por copas.

En Patio de Beatas encontramos siempre platos muy novedosos que no pierden nunca la esencia de una provincia como Málaga.

En cuanto a su propuesta gastronómica, platos muy novedosos que no pierden nunca la esencia de una provincia como Málaga, que combinan distintas texturas para hacer los platos más divertidos. Encontrarás la base de la cocina tradicional y propuestas clásicas como la ensaladilla rusa, el solomillo de vaca o un chuletón en paralelo a otras elaboraciones más actuales como un salmón a la ginebra con gel de pepino y helado de pistacho.

Al frente de Los Patios de Beatas se encuentra Julián Sanjuán, que desde 2012 trabaja para que el establecimiento sea un referente gastronómico y enológico. Después de su experiencia en el Museo de Vino Málaga de Ojén y en el de Mijas, este sumiller dio el salto a la capital con la intención de mantener vivo este espacio, algo que ha sabido transmitir a su equipo de cocina y sala en todo este tiempo.

La carta

Los platos de la carta de Los Patios de Beatas, en el centro de Málaga, siempre buscan el equilibrio entre la frescura, la textura y el sabor. Aunque hay una parte de ellos que siempre se mantiene, como los platos de corte más clásico, hay otros que está en constante evolución, adaptándose a la temporada y aportando un toque más particular.

Nuestro paseo gastronómico empieza con un ajoblanco malagueño. Aquí lo sirven con sardina y helado de manzana, además de llevar una buena base de almendras que luego se notan en el sabor y en la textura.

Continuamos con un tartar de corvina con gel de mango y esferificaciones de alga wakame, un plato muy fresco para el calor malagueño. Otro de sus platos divertidos es el perrito caliente de rabo de toro estofado, pimientos salteados, mayonesa de yuzu y chipotle. Te lo recomiendan comer con las manos para hacer la experiencia más divertida, al igual que el wrap de presa ibérica confitada en mole con crema de queso payoyo.

El flamenquín es otro plato original que pudimos degustar. Aquí lo hacen de pluma ibérica confitada con romero y ajo y mermelada de mango. Todos los trozos van servidos sobre crema de guacamole.

Para finalizar pulpo a la gallega, que aquí hacen con su propio estilo. El pulpo, cocido y luego asado en la parrilla para darle sabor. Después incorporan puré de patata violeta aderezado con trufa, patatas confitadas, salicornia y ali oli de pimientos picantes y chips de patatas violeta.

El postre es muy original y creativo: tataki de sandía aderezada con pulpa de frutos rojos sobre una capa de guacamole dulce elaborado a base de aguacate, puré de manzana y miel.

Además de todos estos platos, Los Patios de Beatas ofrece una amplia carta con propuestas para compartir, tapas, ensaladas y carpaccios, carnes, pescados embutidos ibéricos y quesos. Multitud de combinaciones culinarias para maridar con cientos de vinos que hacen que el visitante quede con ganas de más.