Mujeres gourmet

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Son las 11 de la mañana de un lunes cualquiera y la escuela de cocina La Mesa nos acoge para hacer este reportaje. Reconozco que es algo que llevaba queriendo hacer desde hace mucho tiempo. De hecho, pienso que tenía que haberlo hecho antes, pero me conformo diciéndome que nunca es tarde. Hace semanas que las ideas me rondan en la cabeza. Quiero compartirlas con mis entrevistadas para que me den su visión en primera persona… saber cómo se ve desde dentro la profesión con los ojos de una mujer y que sean ellas las que opinen. Es necesario. Lupe Montejo (Paradores), Cristina Cánovas (Palodú) y Meme Rodríguez (Hotel Benabola) nos invitan a reflexionar.

Resulta curioso que a pesar de que han sido las mujeres las que generación tras generación han estado en las cocinas, apenas haya nombres femeninos en los focos más mediáticos. Cierto es que los méritos profesionales y la capacidad no tienen que ver con el género, sino con la forma de trabajar y, efectivamente, debe primar ese criterio, pero ¿hacemos lo suficiente para conocer, buscar y encontrar a esas mujeres con mérito profesional? Que espacios como Alimentaria hayan dedicado un día a las cocineras sólo viene a demostrar que aún queda mucho por hacer y por dar visibilidad a la mujer en el mundo de la cocina, pero ¿por qué habiendo tantas mujeres entre fogones tienen mucho menos presencia en foros como congresos gastronómicos u homenajes a cocineros de prestigio? “Lo que ocurre es un reflejo de la sociedad”, apunta Cristina Cánovas, “debe haber un cambio de mentalidad”, insiste. “Se trata de algo generalizado en otras profesiones. Tanto hombres como mujeres debemos construir juntos otra parte de la historia”, añade Lupe Montejo, sobre todo, teniendo en cuenta que “todavía pasa muy a menudo que los clientes se sorprendan al ver que la jefa de cocina es una mujer o que pregunten por el chef pensando que es un hombre. Es algo que debe cambiar”, afirma Cristina.

La conciliación es uno de los mayores problemas, como ocurre en otras muchas profesiones. En este caso, las tres coinciden en las renuncias a las que se enfrentan muchas mujeres que tienen familia hasta el punto de tener que elegir entre carrera profesional o maternidad “Tengo varias conocidas en esa situación, pero ningún conocido que haya tenido que hacer esa elección”, asegura Lupe. “Es probable que las mujeres nos quedemos atrás por los hijos”, explica Meme Rodríguez, y seguramente sea así, ya que uno de los últimos informes del Instituto de Política Familiar indica que la conciliación laboral y familiar en España es cada vez “más defectuosa”, debido, en parte, al alargamiento de los horarios laborales, que en la hostelería son inevitables.

¿Cambiarán las cosas en unos años? Las tres se muestran pesimistas en este sentido, pero todas plantan cada día sus semillas para que esto cambie. Una de las formas en que lo hacen es a través de Amuco, la Asociación de Mujeres cocineras, a la que todas pertenecen. Se trata de un colectivo que trabaja por la igualdad en el sector de la cocina, donde se habla de conciliación y donde se trabaja por una cocina de producto local e innovadora. Ilusionada, Lupe me hace partícipe de algo que están preparando para el 8 de marzo y hablamos sobre Gastrowoman, un foro que dará visibilidad a las mujeres vinculadas al sector gastronómico que en breve verá la luz. Es entonces cuando no puedo dejar de esbozar una sonrisa al pensar que esos gestos son los que cambian el mundo. Aunque tardemos mucho en hacerlo.

Agradecimientos: Escuela de Cocina La Mesa