Producción ecológica, el buen arte de cuidar la tierra

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En España, algunos de los productos ecológicos más demandados son las frutas y verduras.

El cambio climático es una realidad que a veces cuesta aceptar, pero que cada vez se hace más patente. Con el paso de los años se han puesto en marcha iniciativas y planes para combatirlo, en ocasiones, con gran éxito. Pero esto es solo el principio, y todos y cada uno de nosotros puede aportar su granito de arena. Pero, ¿cómo podemos ayudar desde un sector tan importante a nivel naciona como es el Agro? Muy sencillo, llevando a cabo una producción ecológica. 

Este estilo de producción, también conocido como producción biológica u orgánica, no es más que un sistema de gestión y elaboración agroalimentaria que adecua las mejores prácticas ambientales junto con un elevado nivel de biodiversidad y de preservación de los recursos naturales. Además, aplica normas muy exigentes sobre bienestar animal, cuya finalidad final es conseguir una producción de productos obtenidos a partir de sustancias y procesos naturales. Los principales objetivos que se tratan de alcanzar con esta técnica son la producción de alimentos de la máxima calidad, tanto sanitaria como organoléptica; preservar la seguridad de los alimentos, ser medioambientalmente sostenible, emplear el máximo número de recursos renovables, mantener la  diversidad genética del ecosistema y evitar cualquier tipo de acción contaminante.

Estos son objetivos muy exigentes, pero completamente necesarios para “arrimar el hombro” en la lucha contra la contaminación y el cambio climático. Y lo estamos haciendo. España es el país de la Unión Europea con mayor extensión de suelo agrario ecológico, posicionándose en el número 5 de forma internacional. Estas posiciones solo pueden traducirse en un compromiso total de nuestra industria hacia una producción responsable y sostenible en agricultura y ganadería. 

De hecho, aportando algunos datos de gran interés, en el año 2018, España logro cubrir un total de 1.929.729,1086 hectáreas de cultivos ecológicos. Por otra parte, en cuanto a ganadería, y según el tipo de esta, se contaron 3.763 explotaciones ganaderas bovina, 155 en ganadería porcina, 2.133 en ganadería ovina, 719 explotaciones caprinas y 416 en aves de corral, entre otras. 

Por otro lado, pueden asaltarnos dudas sobre la verdadera procedencia de los productos que adquirimos diariamente en mercados, supermercados o grandes superficies. ¿Cómo podemos verificar que el producto es enteramente ecológico? El principal truco que nos sacará de cualquier tipo de duda será el correspondiente certificado orgánico. El etiquetado de estos productos es obligatorio en todos los países de la UE, en cumplimiento de las normas establecidas desde 1991. Además, particularmente en nuestro país, son las propias comunidades autónomas las que poseen la competencia de certificarlos y de exigir el cumplimiento de la normativa Europea. Cada comunidad autónoma posee su propio logo certificado.

Otro pequeño truco, en el cual tendremos que disfrazarnos de detectives para sacarle partido, consiste en la investigación de la empresa a través de diferentes medios. Por ejemplo, a través de su página web podremos informarnos con más detalle si estas empresas, artesanos o distribuidoras utilizan procesos ecológicos para su elaboración.

En España, algunos de los productos ecológicos más demandados son las frutas y verduras, el aceite, el vino y los frutos secos, además de un crecimiento en el sector cárnico.