Turismo de interior: los planes alternativos a la playa

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Además del turismo de sol y playa, aquel que se acerca a disfrutar de Málaga en vacaciones busca durante estos meses estivales un destino que le ofrezca tranquilidad, el contacto con la naturaleza y distintas opciones y actividades de ocio. No en vano, los hoteles y apartamentos de interior y en el entorno rural se están convirtiendo cada vez más en una alternativa a los alojamientos en primera línea de costa y por el cual tanto el visitante nacional como el extranjero se están decantando. Así, con la llegada del buen tiempo, son los ingleses los que ocupan el primer puesto en ocupación hotelera en este tipo de turismo, seguido de nuestro país, Alemania, Francia, Países Bajos, Irlanda, Bélgica, Dinamarca, Suecia e Italia, según refleja el balance del mes de mayo del Boletín de Coyuntura Turística.

Una alternativa hotelera en auge, según se desprenden de los datos del Observatorio de Sostenibilidad Turística de la Diputación Provincial del pasado año, contemplando un total de 3.348 establecimientos del interior que ofertan 32.598 plazas. Así, en estas tres últimas anualidades el crecimiento en este sector ha sido constante, pasando de 906.000 turistas en 2015, a 1.014.000 en 2016 y el pasado 2017 un total de 1.101.000 personas que se alojaron en el interior de Málaga, según datos de Turismo Costa del Sol.

Vistas del Hotel Los Caracoles.

Un visitante que además de buscar el contacto con la naturaleza “a través del senderismo y la bicicleta, aprovecha algún día para visitar Málaga, Nerja o disfrutar de Frigiliana”, comenta Joaquín Aguilera, propietario del hotel Los Caracoles en la localidad frigilianense, donde durante el año reciben clientes de distintas nacionalidades, especialmente holandeses y de países escandinavos.

La Garganta.

Fernando García, director del complejo turístico rural La Garganta en el municipio de Álora destaca que el turista lo que persigue al alojarse en el interior de la provincia “es la tranquilidad y evitar el bullicio y masificación de la costa”, además de divertirse realizando distintas actividades en el entorno de El Chorro como piragüismo, tiro con arco, escalada en rocódromo, paddle surf o, por supuesto, el Caminito del Rey.

Una de las habitaciones de Hotel Cortijo del Arte.

Sin embargo, el turismo rural no está reñido con poder disfrutar de la oferta de sol y playa que ofrece la Costa del Sol y de conocer algunas de sus ciudades más emblemáticas, tal como señala Santiago Roca, director y propietario de Hotel Cortijo con Arte en Pizarra, “ya que nos encontramos a unos 20 kilómetros de la playa, y a unos 20 minutos de Málaga y 40 de Marbella”. Un turismo familiar es el que se decide por alojarse en Cortijo con Arte, especialmente los belgas y franceses, y dentro del espectro nacional, catalanes y vascos.

Entrevista a María Herrero de B Bou Hotels
La elegancia distingue a B Bou Hotels.

Una de las peculiaridades de este tipo de turismo que se da en verano es que se trata de una experiencia que se puede vivir en familia, frente a la opción de pareja que impera más en la estación invernal. Una tendencia que se percibe en B Bou Hotels, cadena de hoteles boutique con B Bou Hotel Cortijo Bravo en Vélez-Málaga, B Bou Hotel La Viñuela & Spa y B Bou Hotel Molino del Arco en Ronda. María Herrero, gerente de este grupo hotelero, nos comenta que frente a la tendencia de un 75 por ciento de turismo extranjero (con alemanes, ingleses o polacos como principales nacionalidades) y un 25 por ciento de visitantes nacionales durante todo el año, en el verano se produce un incremento de reservas de turistas de nuestro país, siendo la tendencia de un 60 por ciento de extranjeros y 40 por ciento de nacionales.

Según Herrero, el turista que llega a B Bou Hotels “busca un lugar tranquilo, para estar en contacto con la naturaleza y donde disfrutar de nuestros paisajes, con actividades de yoga y kayak y degustar la amplia oferta gastronómica que ofrecemos, pero que también quiere disfrutar de Málaga y la playa. En definitiva, quiere descansar y desconectar, para salir con las pilas bien cargadas”.