La crema de zanahoria es uno de esos platos que reconcilian sencillez y placer. Dulce de forma natural, fácil de digerir y agradecida con casi cualquier acompañamiento, se adapta al día a día y a mesas más especiales. Basta una olla, buenos ingredientes y algo de tiempo para obtener una crema sedosa que abriga en invierno y se aligera cuando llega el buen tiempo. Estas formas de cocinar cremas de zanahoria demuestran que, con pequeños cambios, el resultado puede ser muy distinto.
La base perfecta, ingredientes y técnica
Toda buena crema de zanahoria parte de una base común: zanahoria fresca, cebolla o puerro, aceite de oliva y caldo o agua. La zanahoria aporta dulzor; la cebolla, profundidad; el caldo, carácter. La clave está en rehogar despacio antes de añadir el líquido y triturar con paciencia al final para lograr una textura fina.
Tiempo orientativo: 30–35 minutos.
Crema de zanahoria clásica, la receta de siempre
Es la versión más conocida y la más versátil.
Ingredientes: zanahorias, cebolla, patata (opcional), aceite de oliva, agua o caldo y sal.
Elaboración: se sofríe la cebolla, se añaden las zanahorias en rodajas y la patata. Se cubre con caldo y se cuece hasta que todo esté tierno. Se tritura y se ajusta de sal.
Tiempo de elaboración: 30 minutos.
El resultado es una crema suave, perfecta como primer plato o cena ligera.
Crema de zanahoria con jengibre, un toque estimulante
El jengibre aporta frescor y un punto picante muy agradable.
Ingredientes: zanahorias, cebolla, jengibre fresco, caldo y aceite.
Elaboración: se añade el jengibre rallado al sofrito inicial y se continúa la receta como en la versión clásica.
Tiempo de elaboración: 30 minutos.
Ideal para días fríos o cuando apetece una crema con más carácter.
Crema de zanahoria y naranja, dulzor equilibrado
Una combinación elegante y aromática.
Ingredientes: zanahorias, cebolla, zumo de naranja natural, caldo, aceite.
Elaboración: se prepara la crema básica y, al final, se añade el zumo de naranja antes de triturar.
Tiempo de elaboración: 30–35 minutos.
El cítrico realza la zanahoria sin convertir la crema en un postre.
Crema de zanahoria asada, sabor profundo
Asar la zanahoria cambia por completo el resultado.
Ingredientes: zanahorias, cebolla, aceite de oliva, caldo.
Elaboración: se asan las zanahorias en el horno a 200 grados durante 25 minutos. Después se cuecen brevemente con caldo y se trituran.
Tiempo de elaboración: 45 minutos.
El asado intensifica el dulzor y aporta notas tostadas.
Crema de zanahoria con coco, textura sedosa
Una versión más exótica y cremosa.
Ingredientes: zanahorias, cebolla, leche de coco, caldo, aceite.
Elaboración: se sustituye parte del caldo por leche de coco y se tritura hasta obtener una textura muy fina.
Tiempo de elaboración: 35 minutos.
Funciona muy bien con especias suaves como cúrcuma o comino.
Crema ligera y saludable, para el día a día
Para quienes buscan una opción aún más ligera.
Ingredientes: zanahorias, puerro, agua, aceite.
Elaboración: se evita la patata y se reduce la grasa. El resultado es una crema clara, digestiva y muy vegetal.
Tiempo de elaboración: 25 minutos.
Perfecta para cenas o dietas suaves.
Claves para una crema perfecta
No conviene hervir en exceso: una cocción justa conserva sabor y color. Triturar en caliente ayuda a lograr una textura más fina. Un chorrito de aceite crudo al final realza el plato, y los toppings —semillas, yogur, frutos secos— aportan contraste sin complicar.
Un plato humilde que siempre funciona
La crema de zanahoria es cocina práctica y reconfortante. Admite variaciones, se adapta a lo que hay en la despensa y gusta a casi todos. Cocinarla en casa es una forma sencilla de comer mejor, sin renunciar al placer. Porque, a veces, la mejor receta es la que se deja ajustar al gusto de cada día.



























