Febrero es uno de los meses más interesantes para la huerta española. Aunque el invierno sigue marcando el ritmo del campo, la tierra ofrece verduras intensas, nutritivas y muy versátiles en la cocina. Apostar por el producto de temporada no solo mejora el sabor de los platos, también reduce costes, apoya a productores locales y garantiza alimentos con mayor valor nutricional. En este recorrido, descubrimos algunas de las verduras estrella de febrero, sus propiedades y cómo llevarlas a la mesa con recetas sencillas y sabrosas.
La reina blanca del invierno: la coliflor
La coliflor vive uno de sus mejores momentos en febrero. Cultivada ampliamente en Murcia, Navarra, Valencia o Andalucía, es una verdura económica, saciante y muy saludable.
Propiedades:
Rica en vitamina C, fibra y compuestos antioxidantes, ayuda al sistema inmunitario y digestivo.
Cómo cocinarla:
- Hervida con aceite de oliva virgen extra
- Al horno con especias
- En crema suave con puerro
- Rebozada estilo tradicional
Idea rápida:
Coliflor al horno con pimentón, ajo y aceite de oliva. 25 minutos a 200 °C.
Verde intenso y nutritivo: el brócoli
El brócoli es uno de los alimentos más valorados nutricionalmente. España es uno de los mayores productores europeos, especialmente en el sureste.
Propiedades:
Alto contenido en hierro vegetal, vitamina K, ácido fólico y antioxidantes.
Cómo cocinarlo:
- Al vapor (mantiene nutrientes)
- Salteado con ajo
- En wok con salsa de soja
- En crema verde detox
Idea rápida:
Salteado de brócoli con ajo y jamón serrano en dados. Listo en 10 minutos.
Tradición mediterránea: la acelga

La acelga es una verdura humilde pero muy ligada a la cocina tradicional española.
Propiedades:
Aporta calcio vegetal, magnesio, potasio y fibra.
Cómo cocinarla:
- Hervida con patata
- Salteada con ajo
- En potajes tradicionales
- En tortillas verdes
Idea rápida:
Acelgas con patatas y pimentón dulce, terminadas con aceite de oliva crudo.
El aroma de la cocina lenta: el puerro

El puerro es básico en fondos, caldos y cremas. Febrero es un mes excelente para consumirlo.
Propiedades:
Digestivo, depurativo y rico en fibra soluble.
Cómo cocinarlo:
- Base de sofritos
- Cremas (vichyssoise o caliente)
- Asado al horno
- En quiches o tartas saladas
Idea rápida:
Crema de puerro y patata con aceite de oliva virgen extra y pimienta negra.
Energía verde: las espinacas

Las espinacas son otro producto estrella del invierno final.
Propiedades:
Ricas en hierro vegetal, vitamina A, vitamina C y ácido fólico.
Cómo cocinarlas:
- Salteadas con ajo
- En cremas verdes
- Con garbanzos (receta andaluza clásica)
- En rellenos de empanadas
Idea rápida:
Espinacas salteadas con pasas y piñones, toque muy mediterráneo.
Comer de temporada es comer mejor
Elegir verduras de febrero es apostar por el sabor real, la economía doméstica y la sostenibilidad. Son productos que necesitan menos transporte, menos cámaras de conservación y llegan al plato con todo su potencial nutricional intacto.
Además, permiten recuperar cocina tradicional: potajes, cremas, salteados sencillos y recetas de cuchara que conectan con la memoria gastronómica española.
Febrero, lejos de ser un mes pobre en huerta, es en realidad un momento perfecto para redescubrir la riqueza vegetal del invierno mediterráneo.


























