El Bardo, sesenta años de compromiso literario

«La ley de la resonancia siempre se cumple, ‘El Bardo’ salió de Sevilla y ha tenido que volver a Sevilla a ser reconocido y homenajeado», así lo señalaba Amelia Romero, editora de la colección, en la inauguración de la exposición ‘Un frente de poesía libre. A los 60 años de la fundación de El Bardo’, en la Biblioteca Pública Infanta Elena de Sevilla, una muestra que rememora los inicios de uno de los catálogos poéticos más relevantes de la literatura española contemporánea.

Esta propuesta expositiva reúne elementos como cartas, fotografías y documentos de la relación de ‘El Bardo’ y la censura franquista, «material inédito que no se había mostrado nunca» y que ha organizado Fran G. Matute, comisario de la exposición. «Son cartas inéditas, expedientes de censura negando la publicación de libros, mutilándolos o prohibiendo poemas concretos, fotografías muy icónicas de Batlló y Romero con Agustín Delgado, José Miguel Ullán, Gabriel Celaya o Ángel González. Material que procede del archivo personal de Amelia Romero, de colaboradores como Alfonso Guerra y Luis Aguilar.

Así, se muestran, las primeras ediciones del catálogo, custodiadas por la Biblioteca de Andalucía, correspondencia entre Caballero Bonald y Max Aub, conservadas por sus respectivas fundaciones, y otros archivos cedidos por la Biblioteca Nacional y del propio Matute. «Prácticamente lo que queda de ‘El Bardo’, que se destruyó en su día», explica el comisario. Pese a que la selección del material es limitada, no se puede negar la huella inmaterial que ha dejado y que, hoy, sesenta años después, resume Romero cuando dice que «los libros nos protegen, nos acompañan en los mejores momentos de nuestra vida».

Esta colección, la de ‘El Bardo’ surge de los intereses por el mundo poético de Amelia Romero y su marido José Batlló. Al comienzo de los años sesenta dos jóvenes curiosos que alternaban la representación de obras de teatro vanguardista con la búsqueda de libros prohibidos decidieron fundar en Sevilla la revista ‘La Trinchera: frente de poesía libre’. Corría el año 1962 y los dos jóvenes en cuestión eran José Batlló y Alfonso Guerra. Amelia Romero completó el equipo «no sin displicencia» como secretaria, «como mandan los cánones», recuerda. En esta labor, se ocupaba de escribir cartas a «personajes del mundo literario para pedirles dinero». Hablamos de Vicente Alexiandre, Jose Agustín Goytiosolo o Félix Grande, que acabaron siendo cofundadores con el resto del equipo.

Ni se imaginarían entonces que aquella revista sería, años después, una publicación de culto. Tras esta primera etapa en Sevilla, Batlló y Romero se trasladaron a Barcelona, Allí, en 1964, crean la colección de poesía ‘El Bardo’, bajo la dirección de Batlló y el sello editor de Amelia Romero. ‘La linterna sorda’, de Gabriel Celaya, fue su primera publicación. Después se convertiría en refugio de la poesía de esos años y daría voz a algunos de los poetas más interesantes de la época, tanto entre la joven poesía española como en la consagrada del exilio.

En aquella colección de poesía, las letras andaluzas volvieron a brillar junto a las firmas más relevantes de las letras hispánicas, destacando entre ellos el cordobés Leopoldo de Luis, los malagueños Francisco J. Carrillo, Alfonso Canales y Rafael Ballesteros, los gaditanos Rafael Soto Vergés, Diego Bautista Prieto (Jimena de la Frontera), Fernando Quiñones (Chiclana de la Frontera), Carlos Álvarez y José Manuel Caballero Bonald (Jerez de la Frontera) y los granadinos Elena Martín Vivaldi, Antonio Carvajal (Albolote) o Enrique Morón (Cádiar).

El catálogo ha vivido varias vidas en estos sesenta años. La primera recorre diez años, hasta 1974, convirtiéndose en «el frente poético de la resistencia contra el régimen franquista», según Justo Navarro, escritor y director del Centro Andaluz de las Letras. Tras la muerte de Franco, la colección se mantuvo viva en un acuerdo con la editorial Lumen en su segunda etapa, de 1975 a 1980. Viviría una tercera, breve, con Carlos Sahagún como editor. Hoy sigue activa y continúa publicando a escritores como Hilde Domin, Carmen Borja, Moreno Jurado; o poetas como Felipe Sérvulo, José Viente Quirante, Carmen Gallego o Jelena Golanó.

Una historia que está ligada a la historia de la literatura española contemporánea, que no se entiende sin ‘El Bardo’. Por ello, en el sesenta aniversario de su fundación, el Centro Andaluz de las Letras ha querido homenajearlo con esta exposición. «Amelia Romero nos llamó y nos recordó que en 2024 se cumplía el sesenta aniversario de El Bardo. En ese momento, comenzamos a organizar ‘Un frente de poesía libre’ con materiales generosamente cedidos por sus fundadores, de riqueza sorprendente y un gran valor histórico y cultural», relata el director del CAL, Justo Navarro.

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