Fideuá: el plato mediterráneo que se cocina a base de mar y paciencia

A top view of a pan of tasty seafood and pasta dish

La fideuá es uno de los grandes orgullos de la cocina mediterránea. Nacida a orillas del mar, comparte espíritu con el arroz, pero tiene personalidad propia. Los fideos sustituyen al grano y absorben el caldo con una intensidad distinta, creando un plato sabroso, directo y profundamente ligado al producto. La fideuá es cocina de costa, de fuego vivo y de respeto al fondo. Y, sobre todo, es un plato que admite múltiples versiones sin perder su esencia.

Un origen marinero y práctico

La fideuá surge como una solución improvisada. Cuenta la tradición que unos pescadores, al quedarse sin arroz, lo sustituyeron por fideos en una paella. El resultado gustó tanto que acabó convirtiéndose en receta propia. Desde entonces, este plato se ha consolidado como alternativa al arroz, especialmente en zonas del Levante, donde el pescado y el marisco marcan el ritmo de la cocina.

Los fideos, clave del resultado

No todos los fideos sirven. Para una buena fideuá se utilizan fideos gruesos y cortos, generalmente del número 2 o 3. Su tamaño permite que absorban el caldo sin deshacerse y queden sueltos y ligeramente secos al final. Antes de añadir el caldo, muchos cocineros los tuestan ligeramente en la paellera con aceite para potenciar el sabor.

Fideuá clásica de marisco, la más popular

Es la versión más conocida y celebrada.

Ingredientes: fideos, gambas, sepia o calamar, rape, caldo de pescado, tomate rallado, ajo, aceite de oliva y sal.
Elaboración: se sofríe el pescado y el marisco, se retira y se reserva. En el mismo aceite se sofríen ajo y tomate, se añaden los fideos y se tuestan. Se incorpora el caldo caliente y, a mitad de cocción, se vuelve a añadir el marisco.
Tiempo de elaboración: 25–30 minutos.

El resultado debe ser seco, con el fideo erguido y lleno de sabor.

Fideuá negra, intensidad marina

Una variante cada vez más popular, marcada por la tinta de calamar.

Ingredientes: fideos, calamar, tinta, caldo de pescado, ajo y aceite.
Elaboración: similar a la clásica, incorporando la tinta al caldo antes de añadirlo a la paellera.
Tiempo de elaboración: 30 minutos.

Se suele acompañar de alioli, que equilibra la intensidad del plato.

Fideuá de pescado, sabor limpio

Más suave y elegante, ideal para quienes buscan protagonismo del caldo.

Ingredientes: fideos, pescado blanco, caldo de pescado, tomate, ajo.
Elaboración: el pescado se marca ligeramente y se añade al final para que no se seque.
Tiempo de elaboración: 25 minutos.

Es una versión muy agradecida y fácil de digerir.

Fideuá de verduras, versión vegetal

Aunque menos tradicional, funciona sorprendentemente bien.

Ingredientes: fideos, pimiento, alcachofa, judía verde, tomate, caldo vegetal.
Elaboración: se realiza un sofrito de verduras, se añaden los fideos y se cubre con caldo caliente.
Tiempo de elaboración: 30 minutos.

Ideal para dietas vegetarianas sin renunciar al sabor.

Fideuá de carne, la más contundente

Una adaptación pensada para el interior.

Ingredientes: fideos, pollo o conejo, verduras, caldo.
Elaboración: similar a un arroz seco, con sofrito previo y cocción controlada.
Tiempo de elaboración: 35 minutos.

Menos común, pero muy sabrosa.

Claves para una fideuá perfecta

El caldo lo es todo. Debe ser sabroso y estar caliente al añadirlo. La proporción habitual es algo más de caldo que de fideos, ya que estos absorben más líquido que el arroz. El fuego debe ser vivo al principio y suave al final. Y, una vez terminada, conviene dejar reposar la fideuà cinco minutos antes de servir.

Un plato que mira al mar

La fideuá es cocina honesta y directa. No necesita adornos ni prisas. Se come mejor recién hecha, al centro de la mesa, compartida. En cada fideo hay Mediterráneo, oficio y una forma de cocinar que valora el producto y el tiempo. Un plato que demuestra que la tradición también sabe reinventarse.

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