Champiñones y espárragos trigueros en La Portobello, lo último de Timesburg

El otoño se adelanta en Timesburg con la presentación de su hamburguesa especial del mes de septiembre: La Portobello, en la que destacan dos elementos muy ligados a la tierra, los espárragos trigueros y los champiñones, disponible en su local de Madrid (Francisco Silvela, 91) por 11,90€ y algo más barata en los doce de la provincia de Barcelona: 10,50€.

Breve historia de las setas y propiedades de los champiñones

Uno de los alimentos estrella del otoño son las setas, cuyo consumo se remonta a muchos siglos atrás, a la antigua Grecia, si bien no se empezaron a cultivar hasta el S.XVII, antes se recolectaban en los bosques. Ya en el Imperio Romano las diferenciaban por tipos e incluso por sus propiedades gastronómicas, medicinales y tóxicas. Los champiñones son sin duda los más consumidos en España, y de estos, destacan los Portobello, de la familia «Agaricus brunnescens», una variedad de seta de cultivo deliciosa similar a la del champiñón común pero con una textura más firme y tersa, acompañados de un sabor más dulce, fresco, delicado y seductor.

Entre sus propiedades, destacan un bajo aporte energético y calórico, un alto contenido en fósforo que ayuda a huesos y dientes, cantidades muy interesantes de vitaminas B2 y B3 además de yodo, potasio, fósforo y aminoácidos esenciales. Otra ventaja es su contenido en ergosterol, que mejora el aprovechamiento del calcio y el fósforo además de favorecer la mineralización ósea.

Beneficios de los espárragos trigueros

Junto con los champiñones, destacan en La Portobello los espárragos trigueros, una fuente importantísima de fibra natural que ayudan también en la retención de líquidos. Ricos en vitaminas A,C,E y K, tienen pocas calorías y un bajo porcentaje de sal, por lo que son ideales para una dieta de adelgazamiento si por ejemplo, nos hemos pasado este verano con los helados.

Propios de zonas tanto soleadas como sombrías, crecen de forma rápida y decidida y son claramente mediterráneos, en cuyas tierras abundan. En cúanto al sabor, es muy reseñable ese puntito amargo que acompaña muy bien no solo a la ternera y los champiñones en La Portobello, también en tortillas o platos de pasta y arroz como los rissotos.