Las gambas son uno de esos productos que triunfan siempre. Versátiles, rápidas de cocinar y con un sabor intenso a mar, admiten preparaciones humildes y festivas por igual. Desde una tapa improvisada hasta un plato principal, saber cómo cocinar bien las gambas marca la diferencia entre algo correcto y algo memorable. Aquí, varias maneras de prepararlas en casa, con ingredientes sencillos y tiempos ajustados, para que queden siempre en su punto.
Gambas a la plancha, la pureza del producto
Es quizá la forma más simple y también una de las más celebradas. La clave está en la calidad de la gamba y en no pasarse con el fuego.
Ingredientes: gambas frescas, sal gorda.
Elaboración: se calienta bien la plancha o sartén, se añade la sal y, cuando está muy caliente, se colocan las gambas. Se cocinan apenas uno o dos minutos por cada lado, hasta que cambian de color.
Tiempo total: 4–5 minutos.
Servidas recién hechas, con las manos, son puro placer y no necesitan nada más.
Gambas al ajillo, el clásico que nunca falla
Un plato imprescindible en bares y casas, intenso y aromático.
Ingredientes: gambas peladas o enteras, ajo, aceite de oliva virgen extra, guindilla y sal.
Elaboración: se sofríen los ajos laminados a fuego suave hasta que empiecen a dorarse. Se añade la guindilla y, justo después, las gambas. Se sube el fuego y se saltean durante uno o dos minutos, lo justo para que queden jugosas.
Tiempo total: 10 minutos.
El aceite aromatizado pide pan. Mucho pan.
Gambas al horno, sencillez sin humo
Una opción cómoda cuando se cocina para varios comensales.
Ingredientes: gambas, ajo picado, perejil, aceite de oliva, sal y limón.
Elaboración: se colocan las gambas en una bandeja, se riegan con aceite, se espolvorean ajo y perejil y se hornean a 200 grados durante unos 8–10 minutos.
Tiempo total: 15 minutos.
Quedan jugosas y sabrosas, con menos grasa que en la sartén.
Gambas rebozadas o en tempura, crujiente irresistible
Perfectas como aperitivo o para una comida informal.
Ingredientes: gambas peladas, harina o tempura, agua muy fría, aceite para freír.
Elaboración: se prepara una masa ligera y se rebozan las gambas justo antes de freírlas en aceite caliente. Se fríen durante uno o dos minutos hasta que estén doradas.
Tiempo total: 20 minutos.
Es importante escurrirlas bien para que queden ligeras y no aceitosas.
Gambas salteadas con verduras, plato completo
Una forma equilibrada de convertirlas en plato principal.
Ingredientes: gambas, pimiento, calabacín, cebolla, aceite y sal.
Elaboración: se saltean primero las verduras cortadas finas hasta que estén tiernas. Se añaden las gambas al final y se cocinan apenas dos minutos.
Tiempo total: 25 minutos.
Acompañadas de arroz o fideos, funcionan a la perfección.
Gambas con arroz o pasta, cocina de fondo
Las gambas aportan sabor profundo a arroces y pastas.
Ingredientes: gambas, arroz o pasta, ajo, caldo, aceite.
Elaboración: se sofríen las cabezas para hacer un fondo, se retiran y se continúa la receta con ese aceite lleno de sabor. Las gambas se añaden siempre al final para que no se resequen.
Tiempo total: 30–40 minutos según la receta.
El truco está en usar las cabezas para potenciar el gusto marino.
Claves para que las gambas queden perfectas
Las gambas se cocinan rápido y no admiten despistes. El exceso de tiempo las vuelve secas y gomosas. Mejor fuego fuerte y tiempos cortos. También conviene salarlas al final o justo antes de cocinarlas.
Un producto sencillo que nunca decepciona
Cocinar gambas es apostar por el éxito. Con pocos ingredientes y técnicas simples, se consigue un resultado delicioso y festivo. Ya sea a la plancha, al ajillo o en recetas más elaboradas, las gambas demuestran que, a veces, el mejor lujo es la sencillez bien hecha.





























