Ruralismo: luchar por una vida mejor


«Ruralismo» es mucho más que un título sugerente. El libro, publicado por la editorial Errata Naturae y escrito por la autora Vanesa Freixa, es un retrato y una defensa honesta, respetuosa y sostenible del mundo rural.  Lo que en apariencia podría ser un simple ensayo se convierte en un manifiesto que atraviesa las fronteras de lo literario y entra de lleno en la vida cotidiana de quienes aún cultivan la tierra. La autora vive en una vieja cabaña pirenaica de difícil acceso, desde donde asegura que el ruralismo es la opción más inteligente ante una modernidad capitalista insostenible y voraz.

En un momento en el que la despoblación rural, la crisis climática y el agotamiento del modelo urbano ocupan cada vez más espacio en el debate público, «Ruralismo», de Vanesa Freixa Riba, aparece como un libro necesario. 

Publicado por la editorial Errata Naturae, el ensayo no propone una nostalgia bucólica ni un regreso idealizado al pueblo, sino una reflexión profunda sobre el lugar que ocupa hoy el mundo rural y sobre la urgencia de escucharlo con atención en una modernidad cada vez más desquiciada, enajenante y agotadora.

«No soy pastora, ni ilustradora, ni activista, ni escritora, ni dinamizadora, aunque tengo un poco de todo eso. Soy una mujer de montaña, de la comarca del Pallars Sobirà. Hija de un lugar pequeño donde vive poca gente. Hija de casa Ros», escribe Vanesa Freixa, que vive en una vieja cabaña pirenaica de difícil acceso, al norte de Lleida, desde la que ofrece una visión de lo rural vinculada al sector primario y al pastoralismo.

Freixa escribe desde la experiencia y desde el pensamiento crítico. Vive en el campo, trabaja la tierra, cuida el ganado y conoce de primera mano las dificultades, contradicciones y posibilidades del entorno rural contemporáneo. Esa posición atraviesa todo el libro y lo aleja del discurso romántico que durante años ha simplificado la vida fuera de la ciudad.

Las ovejas y las montañas son, a juicio de la escritora, un libro abierto que cuetna infinitas historias. «Un espejo a escala local de una realidad global cuyos largos tentáculos llegan hasta los rincones más remotos del valle. La red de filamentos que el sistema capitalista ha ido tejiendo con esmero no ha dejado un solo elemento fuera de su control; ningún sector, ninguna comunidad han logrado evitar una servidumbre que alimenta un régimen que genera una alta dependencia para quienes formamos parte de él», sentencia.

Las ovejas y las montañas son, a juicio de la escritora, un libro abierto que cuenta infinitas historias. «Un espejo a escala local de una realidad global cuyos largos tentáculos llegan hasta los rincones más remotos del valle. La red de filamentos que el sistema capitalista ha ido tejiendo con esmero no ha dejado un solo elemento fuera de su control; ningún sector, ninguna comunidad han logrado evitar una servidumbre que alimenta un régimen que genera una alta dependencia para quienes formamos parte de él», sentencia.

La intención de Freixa es despertar conciencias sobre la fortaleza del mundo rural, que, a pesar de todo, todavía conserva «unas formas de vida de la que deberíamos enorgullecernos y que son y serán la fuente de inspiración para adaptarnos a un contexto tan cambiante como el presente».

La escritora defiende el regreso a la vida sencilla y la necesidad de ruralizar la vida contemporánea, es decir, llevar los valores del ruralismo y la naturaleza a las ciudades, así como sus sistemas productivos de bajo impacto. «Me he vinculado voluntariamente con esta tierra, no para salvarla a ella, sino para salvarme a mí, nuestra existencia. Me quedaré aquí y trabajaré porque quiero tener una buena vida», concluye. 

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