Botani, el moscatel seco de Jorge Ordóñez, estrena etiqueta

Botani

Botani, el moscatel seco más internacional de la Denominación de Origen de Sierras de Málaga y de los primeros que comenzó a elaborarse en 2004, estrena etiqueta más clásica, limpia y elegante. La nueva imagen sigue ennobleciendo este vino, que se ha convertido en uno de los más apreciados tanto en España, como en el resto del mundo. El nuevo diseño reproduce el logo de la bodega, con un barco como símbolo del poder de exportación por mar histórico de los vinos malagueños, muy apreciados en todo el mundo.

 La nueva etiqueta se presenta con la añada 2015 que resulta aún más fresca en nariz y boca y a la que se ha reducido el azúcar. Botani es un vino de marcada personalidad, diferente y un emblema de Málaga.

El objetivo del diseño de la nueva etiqueta de Botani es, según explica el propio Jorge Ordóñez: “seguir aumentado el reconocimiento y nivel de prestigio de este vino elaborado con una uva que trajeron hasta Málaga los navegantes fenicios hace más de 3.000 años”. Una uva que tradicionalmente se ha dedicado a la producción de pasas y que fue Jorge Ordóñez quien la empleó para elaborar un vino seco, con el consiguiente reconocimiento internacional.

 Botani es uno de los vinos elaborados en Málaga con más prestigio y reconocimiento, tanto nacional como internacional. Considerado, de hecho, como uno de los blancos perfumados preferidos por el crítico estadounidense Robert Parker. Un moscatel seco color pajizo brillante, de intensos aromas de fruta fresca, flores blancas, expresivo, equilibrado y diferente.

 

Vendimia y viticultura heroica

 Otra de las cualidades de Botani es la singularidad de su vendimia, la más especial de toda Europa, considerada extrema y heroica, pues se realiza a mano, como todas las de las bodegas de Jorge Ordóñez, utilizando cajas pequeñas de 10 kilogramos para que las uvas estén intactas y con la ayuda de mulas, debido a la dificultad del terreno, en pendiente con inclinaciones de hasta el 70 por ciento.

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 Los tres viñedos de Botani (Hombria, Pinar y Portichuela) son viejos, como todos los de las bodegas de Jorge Ordóñez, de hasta 70 años y ocupan una extensión de 80 Hectáreas de monte, con suelo de pizarra y cuarzo blanco, sin terrazas, a una altura de entre 700 y 850 metros. La falta de terrazas precisamente favorece una maduración de la uva más suave, pues los rayos de sol no llegan en vertical.

 El clima es mediterráneo, con una temperatura que oscila entre los 30 grados del verano y los 8 del invierno, marcado por la escasez de agua, una media de 400 litros por metro cuadrado y año. Son viñedos de bajo rendimiento, una media de 1 Tonelada  por hectárea. La producción aproximada de Botani es de 7.000 cajas.

 La viticultura también es extremadamente singular, con laboreo manual con azada en el terreno extremadamente difícil. El cultivo es manual y orgánico, con mínima intervención humana. La mayoría de los viñedos no están tratados. El abono es natural, procedente de la cabaña ovina de la comarca.

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