Helados artesanos, un capricho de sabores

El origen de los helados es un tanto incierto. Existen muchos vínculos que lo relacionan con China, donde se mezclaba el hielo con leche. El navegante Marco Polo lo importa a Europa. Lo que sí parece estar claro es que el helado artesanal fabricado con materias primas y leche sí tiene su origen en Italia. En España, a principios del siglo XX los helados artesanales se podían adquirir en algunos bares y en puestos ambulantes regentados por los mismos artesanos que fabricaban el producto.


En Agro apostamos claramente por el consumo de helados artesanos frente a los industriales, ya que el proceso de elaboración de helados de forma artesanal reduce la cantidad de grasas que hay en ellos. De hecho, tan sólo supone el 6 por ciento el porcentaje de grasas.

En un helado artesanal se concentran todos los beneficios de la leche (calcio, especialmente) y de las frutas (vitaminas y nutrientes).


En los últimos años ha proliferado la apertura de establecimientos de helados artesanos. Precisamente, en Málaga capital, su centro histórico concentra numerosas heladerías de este tipo, que hacen las delicias de vecinos y turistas, algunas de las cuales tienen su salón y/o terracita y otras, simplemente son despachos de helados artesanos para llevar.


La textura, la cremosidad y el sabor son los elementos que diferencian un helado artesano de los helados fabricados mediante procesos industriales. Los helados artesanos malagueños se elaboran con materias primas y carecen de saborizantes, conservantes y colorantes artificiales. La elección de los ingredientes es una de las claves para su elaboración. Cuando se trata de hacer helados a partir de frutas, lo ideal es el uso de piezas maduras. Además de ofrecer una salida para esas últimas frutas que son más difíciles de vender, proporcionan más sabor gracias a los altos niveles de fructosa. Aunque para gustos, colores. Y para colores, sabores.


El helado artesanal de Málaga abarca una amplia lista de sabores que se pueden diferencias por su aspecto: turrón, mantecado, cereza, oreo, galleta, café, caramelo, Nutella, pistacho, sandía, mango o higos son algunos de ellos. También un sabor que se llama como la provincia: el helado sabor Málaga, fabricado a partir de una base hecha de nata, huevo, pasas y vino dulce. Eso sí, no pueden faltar los sabores tradicionales: el helado de fresa, el helado de chocolate y el helado de vainilla.

Si queremos preparar helado en casa necesitamos preparar una base con azúcar, yemas, leche o nata o ambas cosas, aparte del ingrediente que queramos (frutas, mermelada, chocolate, etc.). Esta crema no debe llegar a hervir completamente y tenemos que bajarle la temperatura justo antes.


Después vertemos la mezcla en un recipiente apto para el congelador y dejamos reposar 24 horas en la nevera para que los sabores se concentren bien.
Después al congelador durante dos horas y cuando veamos que los laterales comienzan a congelarse, lo sacamos. Y así varias veces hasta que la crema vaya adquiriendo firmeza.