Cinco ventas malagueñas para disfrutar en familia

A una venta se va a disfrutar de la gastronomía tradicional en raciones generosas, lejos del entorno urbano, buscando la calidez de lo rústico y el sabor de los platos caseros. Suelen ubicarse a pie de carretera, en el camino que une dos localidades, y esa es la mejor forma de disfrutarlas, en una ruta para conocer el interior de la provincia de Málaga. Las tendencias gastronómicas no influyen en su carta, pero sus platos nunca pasan de moda. Una especialidad de las ventas es el plato de los montes, un combinado clásico de la gastronomía malagueña que incluye lomo en manteca, huevo, patatas, pimiento frito, chorizo y morcilla, aunque admite algunas variaciones y añadidos, como una porción de migas. En una venta no se cuentan las calorías, en todo caso se cuentan relatos antiguos ya que suelen ser establecimientos con mucha historia detrás.

■ Ventorrillo Patascortas

Esta venta es considerada la más antigua de Málaga. Hace cinco siglos que comenzó a servir comidas en Casabermeja, un actividad que recuperaron sus actuales propietarios en los años ochenta, tras rehabilitar el edificio. Los visitantes encuentran un salón pintoresco y acogedor, con una chimenea que reconforta los días más fríos, y un amplio patio para los días soleados. Las migas y las carnes a la brasa se encuentran entre sus platos más demandados, pero la lista de recomendaciones es larga: puchero con pringá, croquetas, potajes, patatas fritas a la leña, callos o rabo de toro. 

■ Venta San Isidro

En el diseminado Los Llanos de Antequera se encuentra esta venta de ambiente familiar donde quien busque los sabores de los platos caseros los encontrará seguro. El plato más especial que se puede pedir aquí es la pelona completa de lomo, su versión del plato de los montes. Preparan los platos más tradicionales con una excelente materia prima y protagonismo de productos de la comarca: conejo al ajillo, migas, potajes y, por supuesto, la porra antequerana.

Venta Galwey

La venta Galwey debe su nombre al apellido del viajero irlandés que ideó la construcción del establecimiento, que era una casa y formaba parte de un complejo más amplio en el que también había una iglesia, un colegio y otras instalaciones. Pronto se la conoció como venta “Galbei”, como se la sigue llamando. Las primeras referencias sobre ella que se remontan al siglo XVIII y esa larga historia está representada en su interior, donde se exponen numeros objetos ya en desuso. Además de ser una de las ventas más antiguas de la provincia, es una de las más visitadas, en parte porque se encuentra en un enclave muy transitado: en los Montes de Málaga, en el desvío que lleva a Granada. Sus platos son otro reclamo: sencillos, abundantes y con gran protagonismo de la carne de caza. Entre sus propuestas destaca el jabalí en salsa de almendras, además de las tradicionales migas, el lomo en manteca o el magro con tomate.

■ Venta de Alfarnate

La historia de la Venta de Alfarnate comienza en el siglo XIII aunque el edificio actual fue construido en el XVII. La encontramos a unos dos kilómetros del núcleo urbano del municipio malagueño y es considerada la venta más antigua de Andalucía. Durante muchos años fue un lugar de parada obligada por quienes recorrían el antiguo Camino Real que unía Málaga y Granada. El entorno natural que la rodea y las historias relacionadas con el establecimiento son parte de su atractivo. Muchos de esos relatos tienen a los bandoleros como protagonistas, y actualmente acoge el Museo del Bandolerismo andaluz. Pero a esta venta se va principalmente a comer. Su plato emblemático son los huevos a lo bestia, una adaptación del plato de los montes con el toque original de la naranja, sin desmerecer otras propuestas típicas de la cocina malagueña como las migas o el chivo al ajillo.

■ Venta Talillas

La Venta Talillas, en Villanueva del Trabuco, en la Sierra Norte de Málaga, es muy conocida en la comarca, y también fuera de ella, por la generosidad de sus raciones, aunque aquí, además de mucho, se come muy bien. Entre sus especialidades están las carnes a la brasa y otros clásicos como el choto al ajillo o las migas. También es muy conocida y alabada su zarzuela de mariscos . El festín gastronómico que ofrecen se puede disfrutar en diferentes salones, con chimenea para los días de frío, o en sus terrazas.

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