Marisquería Encinas, un lujo gastronómico al alcance de todos

José María Guerrero procede de una familia de hosteleros y desde muy joven ayudó en el negocio familiar y trabajó en locales de restauración hasta que decidió embarcarse en otro proyecto. Fue justamente eso, embarcarse, porque este pequeño empresario de Torrox se formó para ser patrón de pesca y estuvo trabajando en la mar casi una década. 

Hace unos cinco años se arriesgó a cambiar de barco y abrió la Marisquería Encinas, en El Morche, que regenta junto a su mujer, encargada de la cocina, “un oficio que ha resultado ser igual o más duro que la pesca”, bromea el hostelero. 

Como no podía ser de otra manera, la especialidad de la casa es el marisco fresco que, en el caso de productos como las gambas, las coquinas o las almejas, llegan directamente del puerto de La Caleta de Vélez. “Además, seguimos utilizando nuestro barco pesquero”, comenta José María Guerrero.

Entre los platos más demandados por los clientes se encuentran las gambas a la plancha y el arroz caldoso con carabineros, pero también hay otras sugerencias, como el choco fresco frito, las ostras, las gambas de garrucha, las quisquillas o las cigalas. Asimismo, cuentan con tres tipos de mariscadas para dos o cuatro personas con precios que van desde los 60 a los 120 euros y que se componen de carabineros, bolos, vieiras, navajas, conchas finas, gambas cocidas y a la plancha, entre otros frutos del mar. Para los adictos al ‘pescaíto frito’, hay raciones de pulpos, calamares, boquerones, bacalao, rosada…y así hasta una decena de platos entre los que elegir. 

El arroz caldoso se debe reservar con antelación y como mínimo para dos personas. Hay tres variedades: con langosta, con carabineros y con bogavante. “Son platos que nunca fallan”. Además, como adelanta el hostelero, este año, todos los domingos de julio y agosto cocinarán una gran paella para unas cien personas. 

En lo referente a los vinos, la marisquería cuenta con diferentes tipos de albariños, godellos e incluso champagne francés.

De fácil ubicación, en la propia N-340, y cómodo aparcamiento, la Marisquería Encinas posee una gran terraza exterior que se puede cerrar herméticamente y que en verano resulta muy agradable porque el sol no da directamente.

De cara al verano, José María Guerrero se muestra optimista. “El año pasado fue a reventar, teníamos reserva con una semana de antelación, así que suponemos que este será espectacular”, concluye.

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