Soleá Morente actúa mañana en el Teatro Cervantes

Soleá Morente y Napoleón Solo acercan mañana a Terral la encrucijada estilística de Ole lorelei, una aventura conjunta que va más allá de la ecuación ‘indie’ pop + flamenco. La hija mediana de Enrique Morente y la bailaora Aurora Carbonell y Alonso Díaz, de Napoleón Solo, están ya, como se dice ahora, “en otra pantalla”. El Teatro Cervantes servirá de marco para la presentación de este Ole lorelei, segundo trabajo discográfico en solitario de Soleá y una colección de pequeñas joyas y joyas no tan pequeñas a medio camino entre la elegancia pop y la espontaneidad flamenca. Porque no es simple indie lo que respira el álbum. Su estilo viaja del funk con aires de Serge Gainsbourg y Jane Birkin al setentero r&b de artistas como Las Grecas o se detiene en los autotunes del trap, que se incorporan a una soleá de Bernarda de Utrera con naturalidad. La voz de Soleá y la guitarra y teclados de Alonso Díaz tendrán en el templo de Ramos Marín el colchón de la guitarra flamenca de Edu Spin, la batería de Luis Miguel Fernández, el bajo de José Ubago y los coros y palmas de Rocío Morales y Lorena Álvarez (20.30 horas de mañana jueves 5 de julio, entradas 20 € precio único).

Dueña de un nombre con duende y un apellido ‘jondo’ a más no poderSoleá es una artista de naturaleza diferente a cualquier precedente. Hasta ayer, cualquier figura que mezclara rock y palos clásicos, o bien venía del rock o bien llegaba del flamenco. Soleá en cambio ha nacido como artista en la encrucijada. Creció al calor de aquel cantaor iconoclasta que fue su padre, el maestro Enrique Morente. También la hemos visto acompañada por la flor y nata de la escena alternativa patria. De hecho, con apenas seis años ya apareció en el disco Misa flamenca de su padre, y más tarde se incorporó como vocalista en distintos temas de Los Evangelistas, el grupo con el que Jota, Antonio Arias, Florent Muñoz y Eric Jiménez, de Los Planetas y Lagartija Nick, rendían homenaje al patriarca. Es decir, es tanto una cosa como la otra y su naturaleza es absolutamente mutante, como la de Niño de Elche, Rosalía o Rocío Márquez, que la precedió en Terral el pasado domingo 24 de junio con un rotundo recital de flamenco de raíz.

Ole lorelei es un álbum más ecléctico que el anterior, Tendrá que haber un camino (2015), un debut en solitario en el que se rodeó de los suyos: su familia (Estrella y José Enrique Morente, su madre Aurora, su tío Montoyita) y sus colegas habituales (Los Planetas, Lagartija Nick, Lori Meyers, La Bien Querida, Pájaro Jack o la Orquesta Chekara). El tema ‘Ya no solo te veo a ti’germen de este nuevo disco, fue el deslumbrante resultado de una colaboración pospuesta durante años; la de Soleá con Alonso Díaz, de Napoleón Solo. Así surgió un entendimiento estable con la figura emergente del indie granadino, convirtiendo a éste en productor del álbum, en colaborador destacado en la mayoría de las canciones y en artífice de ese punto de sofisticación que envuelve el universo netamente flamenco que corre por las venas de la artista.

Siguiendo los mimbres del mítico Omega, Soleá se ha reinventado una vez más con una obra que alcanza dimensiones inusuales en su género sobre el escenario. Pero además de artista de perfil mestizo, nuestra cantante muestra una faceta de ciudadana implicada con su tiempo y su gente. La artista granadina se ha unido a Marina Carmona para lanzar junto a la Fundación Secretariado Gitano #GitanasEnEstéreo, un movimiento por la igualdad de las mujeres gitanasMarina Carmona ha compuesto especialmente para la campaña el tema Telarañas’, una composición repleta de optimismo y reivindicación que interpreta junto a Soleá Morente. Pero las verdaderas protagonistas del videoclip son cinco mujeres gitanas, Vicky, Teresa, Belén, Sara y Celia, con algo en común: derriban estereotipos.

Ole lorelei según Soleá y Alonso

Hay en el segundo trabajo de Soleá una curiosa tensión que emana de su propia dualidad. Dos estilos supuestamente alejados se contagian entre sí: por un lado avanzan los temas pop empapados de cante y por el otro el cante contaminado de pop. La misa que yo voy (soleá de Bernarda de Utrera con auto-tune), Grandes locuras (alegrías de Morente), Por tu querer como un niño (fandango de Vallejo) y, en menor medida, La alondra(martinete) son la antítesis del pop, aunque con tratamiento asimilable.

El resto es una mezcla de Soleá y Alonso, quienes, con la colaboración también importante de Lorena Álvarez, completan otros seis temas menos flamencos. “Parecen dos bloques de canciones diferentes, pero es una falsa sensación. Para mí es lo mismo, todo está íntimamente relacionado”, explica ella. “Cada cante introduce el tema de la siguiente canción, son dos formas distintas de decir lo mismo”.

Es una amalgama que refleja la propia personalidad de la mediana de los Morente. “Me siento tan identificada con el cante jondo como con la personal producción de Alonso, que también ha estado presente en la producción de los cantes flamencos de este disco”. Baila conmigo, la sensacional Ya no solo te veo a ti, que parece extraída del repertorio de Jeanette, o Por qué será son claros ejemplos del novedoso trabajo de Soleá y Alonso en este disco.

Alonso corrobora: “Hay temas en los que se reconoce más el palo, pero al final todo está inspirado en el flamenco”. El miembro de Napoleón Solo confirma también esa colaboración que comenzó con una canción inacabada, que acabaría convirtiéndose en Ya no solo te veo a ti’ y que, finalmente, daría origen al resto de Ole lorelei. “Nos dejó tan satisfechos la canción que hicimos otras, salió la idea de un EP y finalmente la del álbum”. Un álbum que refleja las contribuciones mutuas de dos grandes talentos.

Terral 2018

El Festival de Verano del Teatro Cervantes comenzó el viernes 22 de junio con una espléndida y muy aplaudida lección de Wim Mertens, a quien siguieron Teresa Salgueiro, Rocío Márquez, Ala.Ni, Salvador Sobral y el espectáculo FlamencohenHomenaje flamenco a Leonard Cohen. Recordemos que el concierto de Jorge Drexler previsto para el 28 de junio se tuvo que aplazar al 26 de septiembre por motivos personales de fuerza mayor del músico uruguayo.

Terral continuará el domingo 8 de julio con el gran espectáculo de salsa que propone el panameño Rubén Blades con la Roberto Delgado Salsa Big Band y concluirá con el singular espectáculo que hermana en escena a Rocío Molina y Sílvia Pérez Cruz, un Grito pelao que tomará el Cervantes el 7 de agosto.

Raíz y contemporaneidad

La programación de Terral evidencia el fuerte impulso de calidad y la proyección internacional de un cartel que apela a las músicas de raíz o del espíritu, a la mezcla de contemporaneidad, tradición e invocación a los sentidos y las emociones. En esta edición, estrellas de la música latina como Rubén Blades y Jorge Drexler, los dos vocalistas hoy en día más universales del país vecino, Salvador Sobral y Teresa Salgueiro, el añadido de prestigio que aporta Wim Mertens y la savia nueva de Ala.Ni comparten espacio con algunas de las jóvenes pero consolidadas figuras de nuestra música y danza más inquieta, como Rocío Molina, Sílvia Pérez Cruz, Soleá Morente o Rocío Márquez. La propuesta de 2018 rubrica una línea de trabajo que apuesta por una programación abierta a figuras de la música mundial: en 2015 vinieron a Málaga Maceo Parker, Lila Downs, The Blow Monkeys y Pablo Milanés; en 2016, lo hicieron Melody Gardot, John Grant, Carminho, Jean-Luc Ponty o Quilapayún, y el año pasado Franco Battiato y James Rhodes figuraron en el cartel con Vicente Amigo, Dulce Pontes o Salif Keita.

La Obra Social “la Caixa” patrocina esta edición. Las entradas están a la venta en los puntos habituales de los teatros municipales de Málaga (taquilla, teléfonos 902 360 295 y 952 076 262 e internet en www.teatrocervantes.es y www.unientradas.es).

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