Un paseo por los principales hitos de Vélez-Málaga

La ciudad de Vélez-Málaga, cabecera de la comarca de la Axarquía, aglutina en su principal núcleo urbano un amplio legado monumental, que va desde su Fortaleza Árabe hasta la ‘Ermita Transparente’ o la Casa de Cervantes. Vélez-Málaga ha sido poblada desde la prehistoria, tal y como se demuestra con los numerosos yacimientos fenicios y romanos encontrados en la zona, cobra especial importancia en la etapa del antiguo Al-Ándalus. 

Es en esa época cuando se construye la fortaleza de la villa, que conserva aún buena parte de su estructura. Allí sobresalen dos elementos que se han perpetuado como emblemas del patrimonio veleño, la Torre del Homenaje y la Puerta Real de la Villa. Sin embargo, esta fortaleza es sólo la punta del iceberg del patrimonio arquitectónico de Vélez. Así, dentro del recinto amurallado sobresale la iglesia de Santa María, levantada sobre una antigua mezquita en el siglo XVI. 

Cerca de allí, junto a las murallas, merece la pena adentrarse en los arrabales, que forman un interesante laberinto de calles angostas y zigzagueantes donde merece la pena perderse. Sólo con atisbar a lo lejos el casco urbano veleño se alcanza a ver su recinto amurallado que se correspondía con la medina que durante siglos delimitaba la medina. Actualmente, ese espacio urbano se conoce en esta ciudad de la Axarquía como la Villa y cuenta con numerosas huellas dejadas a lo largo del dominio musulmán. 

Este itinerario por lógica debe comenzar por la denominada Puerta Real de la Villa, que es la única de toda la medina que se conserva. Es también un buen ejemplo de las tradicionales puertas nazaríes, con un recodo en su inicio que tenía un claro fin defensivo. Junto a la entrada se puede ver un elemento cristiano, el Camarín de los Desamparados. La ciudad de Vélez-Málaga es mencionada en la obra maestra de la literatura española, «El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha». No es por casualidad. Su autor, Miguel de Cervantes Saavedra, llegó a residir temporalmente en la villa en 1.594. Concretamente en la casa que lleva su nombre en el casco antiguo, se alojó para llevar a cabo su cometido de recaudar impuestos. La Casa de Cervantes, construida en los primeros años del siglo XVI, con un evidente estilo mudéjar, y el palacio del Marqués de Beniel, una obra finalizada en 1.617, y sede del Ayuntamiento de Vélez son algunos de los edificios civiles más notables. 

El mundo cofrade tiene una gran importancia en esta ciudad monumental. Para comprobarlo se puede hacer un recorrido por capillas, iglesias, ermitas y otros edificios religiosos que cuentan con un importante patrimonio artístico. Este legado es tan grande que se puede dividir en dos trazados distintos. Así el primer itinerario puede arrancar desde la plaza de la Constitución y dirigirse hasta la ermita de Nuestra Señora de los Remedios. En ese trazado se pueden ver notables edificios religiosos levantados a partir del XVI, como la iglesia de San Juan o el convento de San Francisco, actualmente sedes canónicas de la mayoría de las cofradías de la Semana Santa de Vélez. 

Vélez Málaga abarca 22 kilómetros de costa mediterránea en el que se pueden verse no sólo amplias playas y cuidados paseos marítimos sino también un interesante patrimonio histórico e incluso ecológico, que va desde Chilches hasta Lagos o el puerto pesquero de La Caleta. Así, en esa franja litoral se pueden ver desde torres vigías hasta singulares museos o enclaves de gran interés ornitológico. 

Vélez-Málaga es el municipio costero que más núcleos diseminados tiene a pie de playa. De oeste a este, se pueden ver hasta 8 pedanías distintas situadas en el litoral. En la franja más occidental de la costa veleña, se localizan las aldeas de Chilches y Benajarafe, dos asentamientos urbanos que han crecido notablemente en las últimas décadas gracias al turismo residencial. En ambos casos, el territorio se diferencia claramente entre el origen, en el interior, y la expansión hacia la costa. Sus playas están prácticamente junto a la antigua Nacional 340 y se caracterizan por ser relativamente tranquilas durante casi todo el año. 

En el núcleo de Valle Niza, se conserva todavía hoy una ‘casa fuerte’ del XVIII, aunque hay datos que apuntan a que se levantó originalmente como castillo dos siglos antes. Actualmente está ocupado por una prestigiosa escuela de hostelería, pero su situación a pie de carretera lo convierten en uno de los monumentos más fotografiados de la zona. 

Hacia el este se llega hasta Almayate, donde se pueden encontrar dos zonas bien diferenciadas. Por un lado, el núcleo más en el interior que tiene un origen en una alquería árabe. Por otro, la zona costera o Almayate Bajo, en toda la franja litoral. Allí se puede ver otra torre vigía, conocida como la Manganeta. En esta zona destaca también el cerro del Peñón del Toro, donde se conserva todavía hoy un toro de Osborne. 

Torre del Mar es con diferencia el más importante del litoral de Vélez-Málaga. Desde la década de los años 70 hasta la actualidad se ha convertido en todo un referente del turismo residencial de la Axarquía. Aunque se han perdido con el tiempo muchos de sus vestigios históricos, se conserva el encanto de sus playas y de su amplio paseo marítimo. 

La Caleta de Vélez cuenta con un puerto pesquero y deportivo, que es actualmente la única construcción portuaria de la costa oriental de Málaga. Hasta allí llegan muchos de los pescados, mariscos y moluscos del Mediterráneo que después se preparan en establecimientos de restauración de la zona. Además, se ha consolidado en los últimos años dentro de los recintos náuticos y de ocio. En la zona más oriental también se pueden visitar los diseminados de Lagos y Mezquitilla, situados paradójicamente entre Algarrobo y Torrox. En el interior, aguardan también algunas aldeas muy singulares, como Cajiz, Triana o Los Pepones, entre otras. 

CÓMO LLEGAR: A través de la A-7 se puede acceder tanto a Vélez-Málaga como a los principales núcleos de población que la componen, como Torre del Mar, Almayate, Valle Niza, Benajarafe, Chilches o Cajiz. En los costeros se puede usar la antigua N-340.

DÓNDE COMER: En los chiringuitos situados entre Chilches y Torre del Mar, hay mucho donde elegir si se quiere disfrutar del ‘pescaíto’ frito o de los espetos, entre otras opciones marengas. En Vélez y Torre del Mar, hay desde asadores y restaurantes especializados en carnes a la brasa hasta gastrobares o incluso restaurantes veganos.

DÓNDE DORMIR: Los apartamentos turísticos en primera o segunda línea de playa y las casas rurales en los núcleos de interior son algunas de la opciones que hay para alojarse. Además, también hay hoteles y hostales tanto en Vélez como en Torre del Mar.